La producción cafetera de brasil ascenderá a 60 millones de sacos este año, pero la reducción de la cifra frente a 2018 no será alentadora para los cafeteros locales.

Lina María Guevara Benavides

Para el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), Roberto Vélez, desligar el cálculo del precio interno del café de la Bolsa de Nueva York, sería una decisión estructural para la crisis que atraviesan los productores por la caída de la referencia. Sobre esa propuesta y otros asuntos de coyuntura como la producción brasilera, que será menor, habló el líder gremial.

En enero, el agro reportó 140.000 empleos menos y el Dane explicó que, en parte, era por el estancamiento de la cosecha cafetera. ¿Está de acuerdo?
Un aumento en el desempleo, en general, es grave, pero en el sector rural aún más. Lo que no vemos es que haya un cambio estructural en el empleo en las zonas cafeteras, toda vez que la producción fue similar a la de enero del año pasado y se hicieron todas las labores.

¿Cómo están las importaciones de café? ¿les preocupan?
Creo que siguen, más bien, en la misma dinámica. El año pasado hubo un ligero crecimiento de 600.000 sacos a 700.000 sacos y, en enero, las importaciones sumaron 80.000 sacos. Pero esto no tiene nada que ver con la coyuntura de precios, sino con la demanda.

¿En qué va la propuesta de desvincular el café de la Bolsa?
El viernes tuvimos ya una reunión en Atlanta con una gran parte de los países centroamericanos productores y algunos africanos en el marco de la convención de la Asociación Nacional del Café de Estados Unidos.

LOS CONTRASTES

  • Andrés ValenciaMinistro de Agricultura

    “La meta a largo plazo es mejorar la remuneración de los cafeteros. Estamos en un ciclo de precios complicado, pero las cotizaciones tendrán que rebotar”.

¿Cuál es la expectativa de la cosecha de Brasil para este año?
Será menor que el año pasado, porque ellos tienen una situación de bienalidad. El año pasado estuvo entre 60 y 65 millones de sacos y este año hablan de 55 o 60 millones.

¿Esa reducción aliviana de alguna forma la crisis?
No, para nada.

En un escenario en el que se desvincule el precio de la Bolsa y se pague la libra a US$1,4 como ustedes proponen, ¿aún sería necesario el Fondo de Estabilización de Precios?
Ese es un anhelo que tienen los cafeteros hace rato. Lo que hemos propuesto es una medida que en ningún momento concretaríamos sin consultar a los cafeteros o sin sopesar los riesgos. Luego veremos cuáles son los pasos a seguir, pero el Fondo seguirá su curso y estoy seguro que será ley.

¿En qué va la activación del Igec y cómo hacer para que no se frene como ocurrió el año pasado por la recuperación del precio?
La reactivación del Igec es una realidad y ya el Gobierno destinó los $95.000 millones que estaban aforados para el Fondo de Estabilización. No sabemos si el precio se vaya a recuperar, ojalá lo supiéramos, pero, por ahora, es una buena medida.

¿Cuál es el costo de producción y cómo se reparte?
El costo de producción de una carga está alrededor de $780.000 este año y si se pagara con rentabilidad, el caficultor debería recibir $800.000 u $850.000. Lo que más pesa es la mano de obra que está entre 50% y 55% y los fertilizantes que son otro 15%.

¿Es cierto que los caficultores están dejando el cultivo para dedicarse a otros?
Eso es algo que ya está pasando. En algunas zonas, gran parte de la caficultura ha mudado a a otros productos que, inicialmente, parecen ser más rentables y esa es una tendencia que seguirá mientras los ingresos y las utilidades de los cafeteros estén amenazados.

¿Hubo peticiones de los cafeteros en el Plan de Desarrollo?
Hemos mirado dos o tres cosas y la verdad es que hay una invitación para que el sector se una con propuestas nuevas vía la SAC. Los cafeteros, por nuestro lado, seguimos esperanzados en el piso mínimo de protección social y en general, los apoyos.

¿Todavía cree en los 14 millones de sacos este año?
En el primer semestre estaremos en 6,1 millones de sacos y lo que vemos por la floración, es que en el segundo semestre la cosecha será mayor para llegar a los 14 millones de sacos.