De acuerdo con el fallo de la Corte, los efectos de la ley de financiamiento solo estarán vigentes hasta el 31 de diciembre.

Colprensa

La decisión de la Corte Constitucional de tumbar la ley de financiamiento por vicios de trámite, no sólo puso a correr al gobierno para presentar un nuevo proyecto que la pueda reemplazar antes de terminar el año, sino que lo obligará a diseñar una estrategia para lograr que el Congreso de la República apoye esta versión 2.0 de su reforma tributaria.

El fallo, si bien era esperado, obligó al Ministerio de Hacienda a preparar un nuevo articulado, que en primera instancia y por lo dicho por el presidente Iván Duque y jefe de las finanzas públicas, Alberto Carrasquilla, sería el mismo texto o al menos muy similar al que aprobó hace un año en el Congreso.

Teniendo en cuenta que, de acuerdo con el fallo de la Corte, los efectos de la ley de financiamiento solo estarán vigentes hasta el 31 de diciembre, lo ideal sería que este nuevo proyecto fuera aprobado, sin mayor debate, en un tiempo récord. Pero todo indica que la cosa no será tan fácil. Ni el apoyo político que tiene el Gobierno en el Congreso es tan holgado para lograrlo, ni es tan probable que el Congreso apruebe el proyecto sin darle una nueva discusión.

Por ejemplo en el Partido Conservador, que hace parte de la coalición de gobierno, las opiniones por ahora están divididas. Un sector lo acompañará y otro se apartará de la mayoría de la propuesta.

“Las condiciones hoy en el Congreso, pero en especial las mayorías no están claras para el Gobierno, lo que hace que no se fácil que se apruebe sin mayor discusión la ley de financiamiento”, manifestó el senador Juan Diego Gómez, quien, de paso, cree que esta es una oportunidad para evaluar la gestión de los ministros del gabinete, especialmente la del ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla.

El congresista conservador además sostiene que “el presidente Iván Duque deberá cambiar su estrategia para garantizar la aprobación de la norma, porque no la tendrá fácil”.

El vocero de los conservadores en la Cámara, Juan Carlos Wils, sostiene por su parte que el partido insistirá para que en el proyecto queden normas concretas para la generación y formalización del empleo.

Aunque los dos congresistas aseguran que “con la implementación de la ley, Colombia ha experimentado niveles de crecimiento económico muy superiores a la mayoría de los países latinoamericanos, convirtiéndose en el escenario propicio para la creación de nuevas empresas, atrayendo la inversión extranjera y haciéndole frente a un adverso clima económico internacional”.

¿Liberalismo, dolor de cabeza?
El Partido Liberal, que se declaró independiente al comienzo de esta administración, es una de las principales incertidumbres que tendrá el gobierno para el trámite de la ley de financiamiento. El año pasado, el representante Alejandro Carlos Chacón, que en ese momento era presidente de la Cámara, fue uno de los mayores críticos del proyecto.

Ahora esta oposición podría venir del Senado, en donde el liberal Lidio García Turbay es el presidente. Desde ya, sin que haya llegado el nuevo proyecto, advirtió que el estudio se hará a profundidad y urgió para que se radique prontamente.

“Mantenemos junto al Partido Liberal la necesidad de no permitir gravar con IVA los productos de la canasta familiar y las pensiones. La ley de financiamiento debe asegurar un manejo austero de los recursos públicos y combatir la evasión”, señaló.

Recordó que la Corte mantuvo los efectos de la ley para el 2019, de manera que los recaudos que la nación tenía previsto para este año, se mantendrán.

El CD no es suficiente
El gobierno aspira a contar con los votos fijos de su partido, el Centro Democrático, aunque el año pasado encontró el rechazo de algunos de sus miembros a temas como el IVA.

Por ahora, el respaldo ha sido expreso.

“En este momento es de suprema importancia que haya un verdadero ingreso financiero, tenemos que recordar que el déficit fiscal es de 14 billones”, explicó el senador John Harold Suárez.

Y agregó: “desde el partido se pretende que el gobierno nacional presente un nuevo proyecto que tenga la misma orientación de la ley de financiamiento que no pasó el control de constitucionalidad en la Corte Constitucional. Dicho proyecto debe tener una orientación que estimule la inversión antes del 31 de diciembre de este año, esto daría seguridad total a los inversionistas. La ley de financiamiento no consiste en satisfacer un capricho del gobierno nacional es para que Colombia siga creciendo, siga siendo más competitiva, generando más empleo, y que haya claridad en las inversiones del país”.

Los votos cristianos
El gobierno está igualmente seguro con los votos que recibirá de la bancada de los cristianos, los partidos Mira y Colombia Justa Libre. Al respecto el presidente de Mira, senador, Carlos Eduardo Guevara, sostuvo que el gobierno debe partir de recoger los consensos que ya tuvo en el pasado, como en los beneficios y procedimientos.

Pidió además rescatar “en materia de empleo y emprendimiento, los incentivos tributarios en pago de cero impuesto renta para los mprendedores por 7 años y para las inversiones en el campo por 10 años”.

Cambio Radical, duro opositor
Un apoyo duro de alcanzar será Cambio Radical, primero porque la demanda a la ley surgió del jefe de esa bancada Germán Vargas Lleras, pero además porque el actual presidente de la Cámara de Representantes, Carlos Cuenca, es de este partido, lo que lleva a que no será una mano amiga al momento del trámite en la plenaria para el gobierno.

Una voz de peso en Cambio Radical, Rodrigo Lara, señaló que la caída de la ley demostró que el gobierno improvisa en materia legislativa. “Los colombianos tienen miles de problemas y nosotros dedicados a sacar leyes inútiles y ahora algo que nos tomó mucho tiempo discutir, ahora tendremos que volver a discutirlo, eso se llama improvisación”, plantea Lara.

Cambio Radical por el momento se reunirá primero en bancada luego de que se radique el proyecto de ley, y desde ese momento explicará cuáles temas acompañará y en que se distanciará definitivamente.

El bloque de la oposición
Nuevamente se verá en la discusión de este ley la postura que ha tomado la oposición, de rechazo total a temas económicos del gobierno Duque, el año pasado lo hicieron con esta ley, luego con el plan de desarrollo a mitad de año y la semana que termina con la ley de presupuesto para el 2020.

El segundo vicepresidente del Senado, Alexander López, sostuvo que el Polo Democrático, su partido, trabajará en buscar acuerdos con los partidos y congresistas que no comparten el proyecto para hundirlo.

Para López, “hay más de 40 votos que el Gobierno no tiene en este momento … el Gobierno no la va a tener fácil, la va a tener muy difícil porque finalmente hay mucha rebeldía contra el Gobierno, porque a esta administración no se le ve norte, no se le ve una agenda”.

En este bloque se suman además las Farc, Alianza Verde, Colombia Humana y los indígenas.