El Gobierno ha manifestado que parte de los recursos de esta línea especial serán destinados a la financiación del presupuesto de 2021 y 2021

Juan Sebastian Amaya

A través de la resolución 2167 de 2020, el Ministerio de Hacienda recibió la autorización para solicitar un desembolso por US$5.300 millones por medio de la línea de Crédito Flexible (LCF) que, recientemente, el Fondo Monetario Internacional (FMI) le amplió a hasta por US$17.000 millones.

Lo anterior significa que el país accederá a un financiamiento por un promedio de $3,5 billones con el organismo multilateral, monto que representa cerca de 30% del total del cupo.

El documento dicta que el plazo de la transacción internacional será de cinco años y, además, contará con tres años adicionales de gracia. Las amortizaciones o pagos de la obligación se ejecutarán trimestralmente a través de ocho cuotas y la tasa de interés será de un margen fijo de 1%, junto al cargo de 0,5% adicional por servicio.

En sus últimas declaraciones, el ministro de Hacienda, Alberto Carrasquilla, ha manifestado que parte de los recursos de esta línea especial serán destinados a la financiación del Presupuesto General de la Nación de este y próximo año, debido a la contingencia y mayor gasto que generó la crisis económica que causó la pandemia.

Vale destacar que, cuando el FMI haga efectivo el desembolso, los recursos serán girados a una cuenta de la Nación fiscalizada por el Banco de la República.