Los sindicalistas rechazaron un reciente decreto del Gobierno que autoriza los aportes por horas a los sistemas de salud

Reuters

Cientos de trabajadores de los principales sindicatos de Colombia protestaron el lunes con caravanas de automóviles contra las políticas económicas y sociales del gobierno del presidente Iván Duque, en la reactivación de las movilizaciones obreras que sacudieron al país sudamericano el año pasado.

En carros, motocicletas y bicicletas decoradas con globos verdes y pancartas, los empleados trataron de respetar las exigencias de uso de tapabocas, distanciamiento y la prohibición de multitudes para evitar la propagación del coronavirus, en la primera jornada de protesta desde que se levantó hace una semana la cuarentena que regía desde finales de marzo.

El covid-19 deja hasta el momento más de 666.000 personas infectadas y 21.412 muertas en el país sudamericano de 50 millones de habitantes, que entre el 21 de noviembre y mediados de diciembre del año pasado enfrentó varias manifestaciones y tres huelgas que se suspendieron por las festividades de Navidad y Año Nuevo.

"Damos un reporte supremamente exitoso, eso nos alienta para organizar una movilización posiblemente el 21 de septiembre, otra en octubre y llegar a una digna conmemoración del 21 de noviembre del año pasado", dijo a Reuters el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores de Colombia (CUT), Diógenes Orjuela.

Los sindicalistas, en medio del ensordecedor ruido de las bocinas de los vehículos, rechazaron un reciente decreto del Gobierno que autoriza los aportes por horas a los sistemas de salud y de pensiones, lo que calificaron como una "reforma laboral disfrazada".

"Es una avivatada (trampa) absoluta del Gobierno aprovecharse de la crisis para expedir la reforma, es una indecencia", aseguró el líder sindical al término de la caravana en el norte de Bogotá, en la que también se rechazó la violencia contra los dirigentes sociales, las recientes masacres y el anuncio del Gobierno de ofrecer un préstamo de hasta US$370 millones a la aerolínea Avianca.

Las manifestaciones del año pasado, en gran medida pacíficas, terminaron con algunos disturbios en los primeros días, con saqueos a comercios y ataques de encapuchados contra estaciones de transporte público y autobuses, que llevaron al Gobierno a decretar toque de queda en las ciudades de Bogotá y de Cali.

A diferencia de muchas de las movilizaciones del año pasado, en la del lunes no hubo disturbios, saqueos a comercios, actos de vandalismo ni choques con la policía.

En un enfrentamiento que se registró en Bogotá en noviembre murió el joven Dilan Cruz, quien fue impactado en la cabeza con un proyectil de un gas lacrimógeno disparado por un policía y se convirtió en un símbolo de las protestas.

La reactivación de las movilizaciones y las huelgas que tenían previstas para el inicio del año los sindicatos y estudiantes se suspendieron por la aparición del coronavirus y las medidas de aislamiento decretadas por el Gobierno para contener la pandemia que provocaron una desaceleración económica y un desempleo que ronda el 25%.

Pese a los anuncios de futuras movilizaciones, Orjuela aseguró que se harán con estrictas medidas de seguridad para evitar contagios con coronavirus. "Indiscutiblemente para nosotros está primero la vida", concluyó el dirigente sindical.