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Merian Araujo - maraujo@larepublica.com.co

La incertidumbre que vive la construcción en Bogotá no permitiría que el gobierno de Juan Manuel Santos alcance su meta del millón de viviendas para el cuatrienio.

“No sé si llegaremos al millón de viviendas, porque impacta negativamente Bogotá”, dijo el ministro Luis Felipe Henao. El Distrito Capital ha vivido una importante desaceleración en el sector que, pese a ser jalonado por los proyectos de Viviendas de Interés Social (VIS), podría ir a un ritmo mucho más rápido.

De hecho, parte del retroceso ha llevado a que el déficit en materia de viviendas sea el más grande del país y ascienda a unas 700.000 unidades. Este panorama se ha dado como resultado a la escasez de los suelos, el encarecimiento a las tierras disponibles y las restricciones en materia de venta de agua a las constructoras. A este panorama se sumó la reciente polémica por el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) que expidió por decreto el alcalde, Gustavo Petro, y que ya enfrenta tres demandas para tumbarlo.

Durante el Inside con LR, Henao también manifestó su preocupación sobre el panorama de la ciudad, que luego de representar 52% del mercado, actualmente solo llega a un 18%. “Bogotá es la ciudad que con el mayor déficit de vivienda tiene el país, con unas 700.000 unidades. Nosotros le hemos dicho al Alcalde que acá es donde tienen más demanda. Y que lo que él quiere, que la gente no se vaya a vivir a las afueras de la ciudad, lo está haciendo peor, porque los está mandando a vivir a Soacha, a Mosquera, Madrid”, manifestó.

Es por esto que el Ministro ha asegurado que le han pedido al Alcalde que deje a un lado el discurso retórico y comience a trabajar por el desarrollo de la ciudad que la cartera de viviendas ha intentado impulsar a través de los cupos de las viviendas gratuitas y del nuevo programa de los 86.000 cupos para ahorradores. “Nuestro plan es seguir diciéndole al alcalde que están los incentivos, que Bogotá es la ciudad a la que más subsidios estamos dando en viviendas para uno y dos salarios mínimos. Más de eso no podemos hacer, porque eso está dentro del desarrollo de la autonomía del distrito”, sostuvo Henao.

Pese a este panorama, la ciudad viene dando pasos aislados para no quedarse por fuera de los beneficios de las VIS. Como parte de este programa, ya hay un plan parcial de unas 5.000 viviendas, que salieron para licenciamiento. De este grupo, 3.800 son VIS y las 1.200 restantes son VIP. Aún así, la Alcaldía tiene por delante temas que aclarar para no seguir generando temor en el desarrollo de las edificaciones.

Esta misma preocupación la han reafirmado los empresarios, quienes han encontrado dificultades para desarrollar sus proyectos en la capital. “Hay mercado en el cual trabajar, pero hay incertidumbre sobre qué va a pasar con el sector y con la política de Petro. Por eso las empresas están temerosas de construir en Bogotá”, señaló frente al tema Gabriel Díaz, presidente de la firma Oikos. Pese a esto, el programa de las 100.000 viviendas del Gobierno, así como las demás obras que se hacen en materia de VIS y VIP están dándole el impulso a los indicadores de la edificación. “Con Bogotá cayendo de esa forma tan grave, la única explicación de que la locomotora esté creciendo son las 100.000 viviendas que van muy bien”, dijo Henao.

Pero los esfuerzos pueden quedarse cortos. Frente al objetivo de llegar a un crecimiento nacional de 16% en 2013, la meta se verá estancada una vez más si Bogotá no retoma el ritmo que aporta más de 50% al PIB de esta locomotora. Todo estará en manos de Petro y el Ministerio.