Hay 2,5 millones de árboles, de los cuales 1,2 millones corresponden al área urbana y más de 877.266 a espacios privados.

Contenido patrocinado

Entre los temas que despiertan un interés permanente por parte de los bogotanos se encuentra el cuidado ambiental y las políticas públicas que se implementan desde el Distrito para garantizar una ciudad más limpia, con mejor calidad del aire y sostenible de cara al presente y el futuro. Entre las actividades que más impacto tienen en esta materia y que ha sido una apuesta constante de la Alcaldía Mayor de Bogotá, desde 2016, resalta la siembra de árboles con 243.818 plantaciones desde entonces.

De este modo, la actual administración se ha convertido en la que más árboles ha plantado en su periodo ya que, de acuerdo con datos del Jardín Botánico de Bogotá, en promedio hay ocho árboles plantados por cada uno que se tala. Es así que se han debido retirar 14.076 por razones como deterioro o representar un riesgo para los bogotanos.

Si bien la plantación de unidades arbóreas es una prioridad para la administración Distrital lo que trae beneficios como la purificación progresiva del aire, la formación de suelos fértiles, una menor erosión, captación de agua para acuíferos, refugios de múltiples especies de fauna, reducción de la temperatura en general y mejora del paisaje urbanístico, entre otros atributos, se han difundido mitos y noticias falsas sin fundamento sobre la tala de árboles en redes sociales, cadenas de mensajería como WhatsApp y medios de comunicación.

Entre estos se encuentran que existen negocios particulares alrededor de la tala, que esta es injustificada, ha generado deforestación o que en Bogotá hay menos árboles por habitante de los que exigen las autoridades ambientales. Todas estas aseveraciones son falsas y no son consecuentes con las acciones que realiza la Alcaldía Mayor en pro de una ciudad más verde, sostenible y mejor para todos.

Es importante conocer que según el artículo 19 del Decreto 531 de 2010, norma por la que se reglamenta la silvicultura urbana, zonas verdes y la jardinería en Bogotá, los residuos de las intervenciones se disponen de acuerdo con la normatividad vigente para un uso orgánico, insumos, propagación o donado a entidades sin ánimo de lucro con fines de uso social, pero nunca para beneficio propio.

En esta actividad es muy importante la labor que realiza el Jardín Botánico pues son los encargados de astillar parte del material vegetal, el cual es transformado como acolchado en el plato de los árboles jóvenes.

Algunos árboles presentan un riesgo para los ciudadanos

Todas las administraciones de una ciudad deben velar por la seguridad de sus ciudadanos y esto incluye el manejo de unidades en riesgo que realizan las autoridades ambientales. Por esta razón, los árboles intervenidos por el Jardín Botánico son previamente evaluados desde el punto de vista técnico por la Secretaría Distrital de Ambiente, la cual, siguiendo los parámetros establecidos, otorga el permiso o autorización silvicultural correspondiente.

Antes de talar una unidad, un equipo de profesionales forestales y biólogos revisa y evalúa el arbolado de Bogotá para determinar si está en buenas condiciones físicas, si está prestando los servicios ecosistémicos adecuados para la ciudadanía y si se encuentra a una distancia correcta de otros árboles, para así garantizar que sus raíces se desarrollen óptimamente y no compitan con los demás árboles por nutrientes.

Las principales razones por las que un árbol debe erradicarse y genera riesgo para los ciudadanos, fauna y otras especies vegetales son los charcos permanentes de agua en la base que van debilitando progresivamente su raíz, inclinación del tronco superior a 40 grados que puede ocasionar una caída ante lluvias o tormentas fuertes, grietas, ramas o troncos muertos, daños en las raíces generados por obras de infraestructura o roedores y altas probabilidades de choques vehiculares.

Entre 2016 y 2018, Bomberos Bogotá atendió 3.988 emergencias por árboles caídos, lo que requiere la acción inmediata y preventiva de las autoridades para evitar accidentes de este tipo.

Tala no es igual a deforestación

El manejo silvicultural y la tala no debe ser asemejada a una deforestación en la ciudad como algunas noticias falsas han difundido. Esta actividad siempre y cuando sea de manera sostenible y sustentable debe ser compensada para no ocasionar una pérdida ambiental, tal como lo hace la administración Distrital. Así mismo, se realizan socializaciones permanentes con la comunidad del entorno siempre que se tiene que hacer una tala.

Otras actividades implementadas han sido el replante de 10.342 árboles, manejo fitosanitario de 59.929 unidades más, sostenibilidad de 313.984 arbolados jóvenes mediante tareas de mantenimiento, la recuperación de alrededor de 103.660 hectáreas de ecosistemas altoandinos y de páramo y la capacitación de 5.919 personas en técnicas de siembra y manejo de agricultura integral urbana, entre otras.

Incluso en sectores que no han sido foco de este tipo de estrategias sostenibles se muestran resultados como se ha hecho con la plantación de 12.202 plantas arbustivas y enredaderas en el marco de "Jardines en Barrios Populares en la Ciudad".

¿Cuáles son las mejores especies para plantar en Bogotá?

Aunque no existen reglamentaciones internacionales o nacionales oficiales sobre cuántos árboles son necesarios por persona, en Bogotá se cuentan cerca de 2,5 millones de árboles, lo que significa que hay 1,72 habitantes por cada uno. No obstante, el Ministerio de Ambiente de San Luis en Argentina, en referencia a la Organización Mundial de la Salud, ha señalado que las ciudades deben contar como mínimo con un árbol por cada tres habitantes.

Esto indica que la capital de Colombia cuenta con una buena media y continuará por esa vía en la actual administración. Especies nativas como el roble, nogal, guayacán de Manizales, caucho sabanero, palma de cera, cedro, chicalá, yarumo, pino romerón, sietecueros y caucho Tequendama son algunas de las que más se plantan en los diferentes proyectos de arborización.

En cambio, especies como el eucalipto común, el ciprés, pino patula, pino candelabro y las acacias por su baja longevidad y altura excesiva no son las mejores para Bogotá pues las fuertes lluvias y vientos que se presentan en ocasiones traen riesgos para todos. También son catalogadas como invasoras dañinas a nivel mundial, ya que compiten agresivamente con otras especies vegetales por nutrientes y agua, desplazando la flora nativa.