El gerente del Emisor señaló que no se ha contemplado la posibilidad de disponer de las reservas internacionales

Adriana Carolina Leal Acosta

El gerente del Banco de la República, Juan José Echavarría, señaló ayer que esperan que el sistema financiero facilite el acceso al crédito en medio de la crisis, gracias a un nuevo conjunto de medidas anunciado el martes, que permitirá que se reduzcan los costos de intermediación.

Dicho paquete, que funcionará desde el 22 de abril, consiste en que el requisito de encaje sobre las exigibilidades pasará de 11% a 8%, con una rebaja de tres puntos porcentuales.

Lo anterior significa que la proporción de los recursos que los bancos no deben comprometer en operaciones crediticias y que pasan a ser el respaldo de los retiros normales contra los depósitos bancarios que el público hace cada día, ahora será menor.

Además, este mismo requisito pasará de 4,5% a 3,5% sobre las exigibilidades en el caso de los CDT menores a 18 meses.

Y en conjunto, estas ideas inyectarían liquidez a la economía de manera permanente por un monto cercano a los $ 9 billones, según destacó el subgerente técnico del Banco de la República, Hernando Vargas.

Lo anterior, se combinaría con el hecho de que el pasado 27 de marzo el Emisor decidió reducir la tasa de interés de referencia del 4,75% en el que había permanecido 23 meses, a 3,75%.

Así las cosas, Echavarría señaló que el sistema financiero está listo para responder ante cualquier eventualidad, aunque asegura que actualmente ninguna entidad tiene problemas de liquidez.

No obstante, espera que todo lo anterior contribuya a que las tasas de interés de los bancos comerciales se reduzcan pronto y así facilitar el acceso a recursos por parte de los usuarios, dado que como recordó, el Emisor no puede prestarle dinero al sector real de forma directa, pues es anticonstitucional.

Por otro lado, el gerente del Emisor señaló que hasta ahora no se ha contemplado utilizar las reservas internacionales que tiene el país y destacó que, hasta el momento, se han comprado títulos de deuda privada, por una suma de $8 billones, de los $10 billones disponibles para tal fin. A lo que agregó que no descartan aumentar el monto cuando se llegue al tope o alargar el tiempo de las subastas.