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COMERCIO El sentimiento: motor comercial de la Navidad
lunes, 30 de octubre de 2017

Centros comerciales ahorran energía en estas fechas.

Paulo José Lara Restrepo

Este será un año que Colombia recordará por varias décadas. El país está recuperando un aire de esperanza después de una guerra de 50 años con la firma de los acuerdos de paz con las Farc, pero irónicamente nos seguimos desangrando, ya no por el conflicto armado, sino por la corrupción ya sea de zares, honorables o proveedores.

Adicional a este virus, que no permite que el país logre invertir de manera transparente y adecuada para fortalecerse económicamente pero si aumentando exponencialmente las fortunas de nuestros honorables dirigentes, las políticas económicas tampoco favorecen al comercio de la mejor manera ya se han visto caer las ventas durante todo el año por temas como el IVA. Tampoco podemos dejar atrás que hoy en día, más colombianos están en el deber de declarar y pagar el impuesto de renta y en esto último, nuestras entidades públicas si son muy efectivas y rápidas para cobrar o sancionar. Ninguna de estas medidas son malas o poco efectivas. El problema es cuando los recursos llegan al destino equivocado o llega solo un pequeño porcentaje para suplir unas necesidades básicas y protegidas por nuestra constitución.

Estos son sólo algunos de los temas que han venido afectando la confianza de los consumidores en el país. ¿Cómo es posible que una familia con dos salarios mínimos en el mejor de los casos puedan soportar un aumento del IVA en tres puntos y que su salario crezca menos de 2%? Al mismo tiempo, el comercio ha soportado esos tres puntos del IVA y sacrificado su margen de utilidad para que sus consumidores no se sigan esfumando. Pensamos en exprimir cada vez más a los colombianos para poder soportar las supuestas inversiones públicas, pero qué hacemos en contra de la corrupción? ¿Qué políticas o leyes estamos aprobando para luchar en contra de esas prácticas ya tan comunes en entidades públicas como privadas?

Pero no todo es negativo, sabemos que Colombia es uno de los países más felices del mundo; un país en donde valoramos a la familia, en donde no puede faltar la vuelta de la manzana con las maletas, la ropa interior amarilla o sencillamente ver la alegría de los nietos, hijos o sobrinos disfrazándose, prendiendo velas o abriendo sus regalos de navidad. Este será el motor del comercio durante estos últimos meses con Halloween, velitas, las novenas, navidad y año nuevo. Son las fechas en las que el comercio tendrá que recuperar las mermas de los últimos 10 meses y eso nos debe dar la esperanza de que este fin de año la tendencia de las ventas pueda variar y ser positiva.

Estos escenarios hacen que el juego en el que entran las empresas se vuelva aún más interesante. Muchas optan por aumentar las temporadas de descuentos, otras piensan en estrategias comerciales y de mercadeo diferenciales que les ayude a desmarcarse de lo tradiconal y otras sencillamente se quedan quietos reduciendo sus presupuestos.
Los centros comerciales ya no son cuatro muros en donde se encuentran marcas que venden sino que se han transformado en centro de experiencias para cualquier visitante en donde podrán desconectarse de las preocupaciones diarias a las que se han venido enfrentando durante los últimos meses. Cada centro comercial se enfoca a recrear esos ambientes de tranquilidad y de emociones según su identidad y perfil de marca.

En Atlantis Plaza optamos por despertar el sentimiento de ayudar a tres comunidades wayuu con nuestra campaña de no encender luces durante la navidad sino de iluminar las sonrisas de los niños de la Guajira. Queremos mostrar que siendo solidarios con unas comunidades logramos unos resultados de crecimiento de visitantes en 7%, de 8% en ventas en promedio durante el mes de diciembre de 2016 y ahorro en energia. Estas estrategias demuestran que poniendo nuestro grano de arena desde el sector privado en el desarrollo social y comercial del país, lograremos un crecimiento económico sostenible para esas comunidades menos favorecidas como para cualquier ciudad.