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Producto de la transformación tecnológica, el consumidor actual llega a utilizar hasta seis puntos de contactos diferentes: establecimiento físico, página web, teléfono inteligente, redes sociales, chats y mensajes de correo, entre otros, al momento de adquirir un producto o un servicio.
Ya sea que los clientes estén dentro de una tienda física o navegando en línea mientras revisan un determinado producto, sin importar el canal, deben experimentar la misma facilidad y experiencia de servicio. De esto es de lo que se trata el concepto de omnicanalidad, que al final no es otra cosa que poder ofrecer a las personas múltiples opciones de compra, para atender sus necesidades y momentos.
El enfoque omnicanal permite a los establecimientos ofrecer la misma experiencia, recordar las compras anteriores y comportamientos en todos los canales y dispositivos que hacen los clientes. Los beneficios de esta práctica se perciben en dos vías: la primera porque permite a las empresas recopilar datos sin fisuras, que son fundamentales para promover una mejora continua en el servicio, y un posicionamiento de la imagen completa y en todos los canales; y de cara al usuario final porque obtienen una mejor experiencia durante todo el proceso, que eventualmente genera posicionamiento y lealtad de su parte hacia el comercio.
Una experiencia unificada
El comercio omnicanal es decisivo porque internet, las redes sociales y los teléfonos inteligentes transformaron la forma en que las personas compran bienes y servicios. Ahora, los clientes pasan más tiempo en línea investigando diferentes productos y a menudo interactúan con su marca en múltiples lugares en línea y en la tienda antes de realizar una compra.
Un comerciante con tiendas físicas, sitios web localizados y una aplicación puede pensar que tiene una marca omnicanal; pero esto no es del todo cierto, estas son tan solo las características de un enfoque multicanal, en el que los clientes pueden navegar y comprar sus productos a través de diferentes canales.
Ser omnicanal significa que el comercio está en la capacidad de ofrecer una experiencia unificada y personalizada a sus clientes en cada uno de los lugares donde encuentran sus productos y servicios. Para los clientes debe ser fácil interactuar con las herramientas y ejecutar acciones como pedir en línea y pagar y recoger en la tienda; hacer compras rápidas a través de las redes sociales; recibir y redimir los beneficios obtenidos en un determinado canal; ser recordado como un cliente existente en todos los puntos y poder gestionar fácilmente suscripciones, entregas y devoluciones.
Este concepto abarca una experiencia transversal a todos los momentos de contacto con el usuario y debe estar en capacidad de dar respuesta las 24 horas del día y los siete días de la semana, para esto la interacción con la tecnología y las herramientas para gestionar las solicitudes del cliente son fundamentales.
Según anunció la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico (Ccce), en el país, las transacciones por el eCommerce representaron 3,6% del PIB para 2021 y se espera que para el 2025, alcance un crecimiento del 74% en el sector y que éste a su vez, represente más del 18% del total de las ventas en retail en el país.
Estos indicadores son una confirmación de la marcada tendencia en la adopción de canales digitales; sin embargo, para hacerlo de manera efectiva, sólo es posible si los comercios cuentan con un socio estratégico que les permita ofrecer diferentes modelos para realizar transacciones de forma segura y fácil de implementar.
Rapyd es un decacornio tecnológico que opera a nivel global como plataforma de Tecnología Financiera, conocida como ‘Fintech-as-a-Service’, ofreciendo soluciones de pago innovadoras y flexibles, las cuales permiten que comercios de todos los tamaños, grandes, medianos, y pequeños, a través de una integración única y sencilla, puedan ofrecer los métodos de pago que sus consumidores prefieren en cada mercado
Las guerras no solo se libran con misiles, sino con barriles. Y los países que entienden eso construyen soberanía, estabilidad y poder. Los que no, quedan expuestos a los ciclos de otros
En definitiva, la crisis actual revela la dificultad de Colombia para gestionar de manera estable sus relaciones vecinales. Entre ciclos de tensión con Ecuador y crisis más profundas con Venezuela, el reto no es solo resolver la coyuntura, sino construir una estrategia regional
En este nuevo entorno, comparto cinco claves que ya aplicamos en la consultora de comunicación y posicionamiento que presido y que considero imprescindibles para que nuestros clientes