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Analistas 07/12/2021

Navidad costosa

Simón Gaviria Muñoz
Exdirector de Planeación Nacional

Es la crónica de una muerte anunciada, tras meses de pandemia, sin compartir con seres amados, es comprensible pensar que los hogares colombianos quieran ser generosos en Navidad. A pesar de esos buenos deseos es probable que muchos no lo logren. No solo la crisis mundial de contenedores encareció fletes, también la falta de semi-conductores limitó la disponibilidad de electrodomésticos. El alza de costos energéticos incrementó precios, mientras el dólar a $4.000 tampoco facilita las cosas. En Europa, China y EE.UU. la inflación de precios y la falta de disponibilidad han hecho del tema logístico una prioridad.

La última encuesta logística del DNP mostró que hay mucho por mejorar. De los pedidos del país, solo 88,6% llegan con documentos correctos, 94,0% sin danos, 89,8% sin problemas de calidad, solo 77,3% a tiempo y completos. En otras palabras, pedidos perfectos se logran 57,8% de las oportunidades. Aunque la infraestructura del país, especialmente sus vías terciarias, todavía son precarias, la logística requiere plataformas logísticas urbanas y mejores accesos a ciudades.

En la encuesta logística los prestadores de los servicios logísticos piden mejorar la última milla. Por ejemplo, 32,3% identificaron la falta de zonas de cargue y descargue como el principal reto, también 10,2% ven deficiente el costo del bodegaje. Ahora, que se tramitan tantos planes de ordenamiento territorial, el componente logístico no debe ser olvidado. Habilitar suficiente suelo para funciones logísticas sin imponer normas de tránsito inhabilitantes es crítico. En general 8,5% de los encuestados se quejan de la falta de entendimiento de las normas.

Los problemas logísticos son tan severos que, al contrario de la tendencia internacional de tercerización de pedidos, en Colombia las empresas cada vez más deciden manejar su propia logística. Mientras 72,4% de las pequeñas empresas manejan su logística, 47,8% de las grandes lo terceriza. Manejar una empresa ya es suficientemente difícil como para volverse experto en neumáticos y mantenimiento, pero la frustración las obliga.

La logística es algo que funciona bien cuando se hace de forma planificada. En los retos de última milla de los principales puertos, aeropuertos y zonas de producción se requiere una mesa de logística permanentemente. La coordinación debe ir más allá del tema de trámites y permisos, debe incluir turnos de entrega y manejo de información. Esto es clave, por lo menos, para la entrega de paqueteo con crecimientos de más de 200% en época de covid y comercio electrónico.

La llegada de la Navidad se va a sentir en la billetera de los colombianos. El flete de Shanghái a Buenaventura paso de US$2.000 a US$7.000 por contenedor, especialmente crítico para la compra de regalos, que hoy se producen casi todos en China. Pero esto incluye desde carros hasta celulares, no hay disponibilidad de transporte hasta 2022, en muchos casos 2023. Infortunadamente, la logística solo es noticia cuando hay crisis. Si logramos aprovechar esta crisis para implementar reformas estructurales ya diagnosticadas ganaríamos mucho. Entre tanto, los alcaldes y las aduanas con medidas de sentido común, podrían facilitarnos mucho la vida a los colombianos en la carretera durante esta Navidad.