Analistas

Inflación de febrero y política contracíclica

El Dane reportó que el mes de febrero registró una inflación de 1,01%. Este dato resultó algo inferior al previsto por los analistas (1,16%) y también frente al observado un año atrás (1,28%). Con ello, la inflación total continuó reduciéndose de 5,47% anual registrado en enero hacia 5,18% en febrero; sin embargo, esta cifra todavía se ubica por encima del techo del rango-meta (2%-4%) de largo plazo del Banco de la República (BR). 

Este comportamiento se explica por una inflación de alimentos que siguió disminuyendo de 5,97% hacia 5,21% anual entre enero-febrero, gracias a la disipación de los choques de oferta. Entretanto, la inflación subyacente (sin alimentos) tan solo disminuyó marginalmente de 5,26% a 5,17% anual, donde incidió el alza del IVA de 16% a 19% (Ley 1819 de 2016). En cambio, se experimentó un alivio proveniente de los menores costos de los importados (pass-through), donde a nivel del IPP se dio una marcada deflación de -6,1% anual en febrero, debido a una apreciación peso-dólar de 14% anual en dicho mes. A nivel microsectorial, la inflación de febrero se incrementó principalmente en los grupos de educación (6,78%), comunicaciones (1,65%), otros gastos (1,62%) y salud (1,09%). 

De otra parte, el Dane reveló que el PIB-real se expandió a un pobre ritmo de 1,6% anual durante el cuarto trimestre de 2016 (vs. 3,4% un año atrás), cifra que se ubicó dentro del rango de pronóstico de Anif (1,3%-1,8%). Aun con dicho acierto, el crecimiento de 2% para 2016 (como un todo) resultó marginalmente superior a 1,8% pronosticado por Anif, debido a las revisiones alcistas de las cifras de trimestres anteriores. 

Dada la desaceleración de 2016 y la frágil recuperación internacional, Anif ha decidido mantener inalterados sus pronósticos de crecimiento local en 2,2% para 2017 y en 2,8% para 2018. Teniendo en cuenta las evidentes señales de desaceleración y la disminución de la inflación total, la Junta Directiva del BR acertadamente había reducido su tasa repo-central en -25pb, llevándola a 7,25% en su pasada reunión de febrero. Ello estuvo en línea con lo recomendado por la mayoría del mercado, donde 58% (incluido Anif) percibía un ambiente propicio para dicho recorte de la repo.

Dado que la batería de indicadores líderes de nuestro ALI muestran una débil actividad económica para este primer trimestre, con expansiones de solo 1,6% anual (casi por tercer trimestre consecutivo), Anif considera que el BR debería continuar con sus recortes de -25 pbs en su próxima Junta de marzo, llevándola hacia 7%.

Si bien es cierto que el margen de recortes adicionales es estrecho (probablemente completando -100pbs en este primer semestre hasta llevar la repo a 6,5% en junio), es preferible actuar más pronto que tarde. Esto en razón a que la caída en el potencial de crecimiento de Colombia, ahora a ritmos de solo 3% anual durante 2015-2020, es consistente con una “tasa real neutral” más cercana a 1% real que a 2% real.  

Dicho de otra manera, la tasa repo-real actual de 2,1% (=7,25% – 5,17% de inflación subyacente) continúa siendo elevada y el BR debería llevarla rápido por lo menos a niveles de 1,5%, dada la postración económica local. En el corto plazo (política anticíclica), deben primar los argumentos vía tasa neutral, pero hacia el mediano (año 2018) se impondrán nuevamente los argumentos de demanda de la Regla Taylor.

Además, en el corto plazo se tienen importantes atenuantes para asegurar una tendencia descendente de la repo, a saber: i) la disipación de los choques inflacionarios transitorios, llevando la inflación a 4,6% anual al cierre del año (vs. 5,7% en 2016); y ii) la invocación de la “cláusula de escape” de la Inflación Objetivo por cuenta del efecto de una sola vez proveniente del incremento de la tasa general del IVA de 16% a 19%; esto implica que, de no haber sido por dicha reforma tributaria, la economía estaría registrando tasas de inflación más cercanas a 4% que a 5% actual.