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Analistas 23/06/2021

¿Estamos OK con el Marco Fiscal?

Santiago Castro
Expresidente de Asobancaria

Cuando un gobierno presenta el Marco Fiscal de Mediano Plazo (Mfmp), lo primero que uno tiene que revisar es que tan aterrizadas están las proyecciones de crecimiento, porque gran parte del resto de cifras se derivan de esa variable. Bajo esta óptica, el Mfmp dado a conocer por el ministro José Manuel Restrepo, con una meta de crecimiento de 6% para 2021 y 4,3% para 2022, parece apropiado. Incluso hasta un poco conservador, dado que entes externos como la Oecd e internos como Fedesarrollo, pronostican crecimientos este año de 7,6% y 7,2%, respectivamente. Y dado que esas cifras se dan tras conocer el impacto del paro, es claro que sin esa gran perturbación la hubiéramos sacado del estadio. ¡Qué dolor!

La otra cifra clave es el precio-referencia promedio del crudo Brent que al estar en US$63 por barril, también luce conservador. Ayer no más se cotizaba a US$73. Es decir, US$10 más, lo que quiere decir que, de mantenerse, se materializaría una fuente importante de ingresos extras para el fisco. Frente a la tasa de cambio, todavía muy influenciada por el precio del petróleo, se asume una tasa promedio de $3.667 este año y $3.774 el próximo. De nuevo, muy en línea con el promedio de varios analistas.

Donde se empieza a complicar el panorama es cuando nos vamos al déficit fiscal proyectado en 8,6% este año para el Gobierno Nacional Central con una reducción en 2022 al que se llega con una cifra de 7%. El tema con esta última cifra es que contempla ingresos por venta de activos por $7,1 billones, que, si bien son menos de 10% de los activos de la nación en el patrimonio de las empresas en las que participa, concretar estas operaciones puede ser un tortuoso e incierto trámite en el congreso, que seguiría a la aprobación de la Ley de Inversión Social este año. Además, deberíamos tener en cuenta que ya las cuentas del 2021 asumen $14 billones por la venta de ISA a Ecopetrol. Amanecerá y veremos.

Hay dos datos del Mfmp que me llamaron poderosamente la atención. Uno tiene que ver con la estimación concreta de la cifra de aporte de la migración a las cuentas fiscales que la tasan en 2,9% para el periodo 2021-2030. Creo que aquí quedan zanjadas las discusiones de si en el balance es positivo el gran flujo de migrantes venezolanos. La respuesta es sí. El otro dato es la recuperación proyectada del sector de actividades artísticas y entretenimiento con un crecimiento de 17,5% este año, que incluso compensa la caída de 11,5% del año pasado. Hubiera pensado que un buen resultado seria llegar al nivel prepandemia, pero si se cumple este pronóstico demostraría la resiliencia de un sector que se caracteriza por su creatividad y capacidad de surgir prácticamente de las cenizas.

En general, diría uno que el Gobierno ha presentado un documento realista, basado en las necesidades del gasto derivadas no solo de la pandemia, sino de nuevos compromisos con la población joven del país. Pero esto asume que la normalidad regrese, libre de bloqueos y vandalismo, para emprender la reconstrucción del patrimonio público y del mobiliario urbano incendiado y vandalizado. Lo que no vi, por cierto, es cómo se va a diferenciar por regiones las tasas de crecimiento previstas. Aquí mi inquietud va encaminada a medir el efecto de lo sucedido en el suroccidente colombiano, lo que, en mi parecer, debería merecer un capítulo aparte en cuanto a la inversión pública. Pero, así y todo, el Mfmp lo analizo más es como un testimonio de la inmensa resiliencia de Colombia, y aún de su Estado y de este Gobierno, frente a la adversidad y la violencia. Eso sí…ojo con la inflación.