Analistas 16/08/2020

Serendipias pandémicas

La definición de serendipia según el diccionario de la Real Academia Española (RAE) es un "hallazgo valioso que se produce de manera accidental o casual". En los diccionarios de la lengua inglesa la definen como ocurrencia o desarrollo de eventos que casualmente terminan en una feliz o benéfico resultado, un hallazgo positivo que no necesariamente es el que se estaba buscando, o la facultad o fenómeno que lleva a encontrar algo valioso o apreciado.

Son así muchos los ejemplos famosos de inventos que han transformado el mundo y que han sido el producto de alguna acción inesperada. Algunos de los casos de serendipia que son famosos son la penicilina en 1928, en el que buscando cómo curar la gripa accidentalmente creció moho en unas pruebas y al analizarlas había acabado con el estafilococo. Los rayos X en 1895 donde probando el choque de electrones en una lámina de metal quedaron también registrados los huesos de las manos del científico Wilhem Rönteg; otro feliz accidente fue en el laboratorio Merthyr Tydfil durante el desarrollo de medicamentos para la angina de pecho y resultó una medicina para la disfunción eréctil conocida como Viagra para la felicidad de los pacientes y el fabricante.

La serendipia también ha tocado otras industrias como la de los alimentos con la Coca Cola, que en principio era un jarabe para la digestión; las hojuelas, más conocidas como Corn Flakes, fueron el resultado de un desarrollo por accidente de un pastor presbiteriano; la leyenda de los crêpes en Francia cuenta que su aparición se debió la falta de pan en una visita de la nobleza a la casa de un campesino; o las papas chips, que para satisfacer un cliente muy quejoso el señor George Crum resolvió partir la papa en láminas con el grosor de una hoja para luego freírlas.

Así mismo, la industria ha sido impulsada por serendipias como la solución para el problema del caucho que de derretía en verano y se cuarteaba en invierno, cuando accidentalmente cayó un pedazo de caucho con azufre en un cocina caliente y así en 1939 apareció el caucho vulcanizado que resiste todo tipo de temperaturas sin perder sus condiciones desde. Otra casualidad es la relativa a la emisión de ondas de los radares en la segunda guerra, lo que hizo que un chocolate que el Sr. Spencer guardaba en su bolsillo se derritiese, de ahí el horno microondas. Otros descubrimientos casuales que merece la pena destacar son el Post it, el "pegante provisionalmente permanente", o el súper bonder cuando estaban desarrollando un plástico transparente para lentes de sol. De igual manera, el descubrimiento de América fue una de las más grandes serendipias en la historia de la humanidad y que cambió todo el orden mundial, pues bien, con el patrocinio de la Corona española salieron a las indias algunos marineros para probar, entre otras cosas, que el mundo no era plano sino redondo.

Hoy la pandemia ha generado un boom en la investigación médica, como en la época de la gripe española que, en su momento, nos llevó a la penicilina, otro boom en la economía donde los empresarios están buscando nuevas soluciones a nuevos problemas y donde la tecnología está jugando un papel importante, otra explosión está sucediendo en la educación que está buscando caminos para preparar los alumnos con las competencias que se necesitaran en para un futuro que comenzó hace medio año y así en todas las áreas del conocimiento y de la vida.

El encierro de la pandemia ha logrado serendipias como que los padres estén compartiendo y disfrutando los hijos. ¡Cuánto hubiéramos querido tener ese regalo de la vida para los que ya hemos perdido a padres o hermanos o abuelos o hijos! Además el encierro ha logrado relevar la importancia de las personas de la tercera edad, con sus consejos, sabiduría, historias de quiénes somos y de dónde venimos y hasta ha conseguido ayudarnos a conocer e identificar lo que realmente es importante en el ser, en el tener y en el haber. Socialmente también la pandemia ha traído cosas, pues ha acercado a los más lejanos, ha despertado la solidaridad con quienes más necesitan, con quienes cuidan la salud del alma, la mente y el cuerpo, a apreciar a quienes nos proveen los alimentos y nos garantizan la seguridad. Definitivamente, y como resultado no esperado de la pandemia, estamos desarrollando una nueva cultura, sin que nadie la imponga, donde nos estamos reconociendo como iguales ante la amenaza y con interés legítimo estamos aprendiendo a escuchar y a respetar, pese al odio que nos quieren vender algunos políticos que se quieren reencauchar, algunos medios de comunicación con intereses políticos que viven del escándalo y otras pocas personas que lamentablemente aún no comprenden la gravedad de la situación.

Hemos entendido que el medio ambiente es nuestra casa que debemos cuidar y poco a poco, hemos visto la serendipia del aire limpio, del poco ruido, de los mares descontaminados, los ríos limpios y la naturaleza que se recupera y nos regalan su belleza; no hubiera habido un programa ambiental más poderosos para contribuir al cuidado del planeta que el encierro de la pandemia. En lo económico, el resultado positivo no esperado es la solidaridad de todos para mantener el empleo, la generosidad ejemplar de casi todo el mundo, la persistencia de los empresarios pequeños y grandes del campo, la tenacidad de los transportadores en sus camiones y los emprendimientos novedosos para solucionar el problema del momento, como por ejemplo los restaurantes gourmet de Cartagena: Di Silvio, Don Juan y Guatila en Alianza con la Arquidiócesis de Cartagena han dedicado su conocimiento, su personal y sus equipos para hacer almuerzos y comidas de la mejor calidad para las familias que lo necesitan con los recursos que donan personas solidarias.( 36.000 almuerzos a ayer)

Tampoco podemos pasar por alto el esfuerzo del gobierno nacional y la mayoría de los gobiernos locales para asegurar la prevención la salud, la atención de los enfermos, el mantenimiento de las nóminas, los auxilios y condiciones favorables para que las empresas persistan en sus actividades y mantengan el empleo; para que los campesinos puedan producir buscando el equilibrio entre el manejo del riesgos del posible contagio, las necesidades de las personas y la economía, en esta guerra donde nos se conoce a ese enemigo llamado Covid 19. Aquí la serendipia es que personas que no tenían acceso a la salud, a la educación, a un ingreso digno y a créditos, hoy están en el sistema y son visibles; y la otra serendipia, es que podemos reconocer la clase de políticos de todos los partidos que en plena crisis lo único que han hecho son escándalos de sus peleas intestinas y aumentarse el salario; otros ya también los reconocemos en los gobiernos locales que se vienen enriqueciendo con la salud que necesitan los enfermos.

Reconoce usted las serendipias que le han sucedido durante la pandemia?