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Analistas 07/03/2019

Los que nos cambiaron el tablero

Ramiro Santa
Presidente Sklc Group

El lunes pasado en una charla con el exministro Alejandro Gaviria, nos compartía su tesis sobre la “fracasomanía”, que partía de un experimento con dos preguntas a cualquier persona 1. Si el país estaba mejor o peor que antes. El 80% de los preguntados siempre afirman que estaba peor. 2. Si su situación personal y la de nuestra familia era mejor o peor que antes. El mismo 80% afirma que en lo familiar y personal está mejor. Esa contradicción es la fracasomanía, y después de explorar por qué tenemos esa percepción negativa del país yéndonos bien en lo personal, las cifras y estadísticas que nos compartió del avance del país en lo económico, en los social que incluía salud y educación, entre otras fueron absolutamente contundentes y al final nos invita a estar bien informados y a hacer conciencia de este fenómeno.

El día jueves, en la premiación del empresario del año de esta casa, el diario La República, el muy joven Simon Borrero, el gran emprendedor de la compañía multinacional colombiana de comercio electrónico Rappi (valor en el mercado US$1.000 millones), nos enseñó la importancia de su inspiración agradeciéndole a su padre, madre y novia. Así mismo, con un buen sentido del humor y fuera de todo protocolo hace referencia a sus amigos-socios y cierra dándonos las claves del éxito de su emprendimiento, a saber: 1. Creer que sí podemos hacer cosas de nivel mundial, 2. Estar alineados alrededor del crecimiento de la empresa, 3. Traer inversión extranjera a la iniciativa, 4. Ofrecer educación a los empleados que le agregue valor al negocio.

El día viernes en Cartagena se dio la inauguración del Centro Hospitalario Serena del Mar con un hospital de 79.000 metros cuadrados, 409 camas, con servicios médicos integrales de alta complejidad y sofisticación con la tecnología y los equipos más modernos del mundo. Esto es un hito para Colombia que cambia radicalmente la vocación de la región y que poco a poco perfila a Cartagena como el destino de vida para un nicho de colombianos y extranjeros con gustos de alta sofisticación cultural, deportiva y turística que incluye la salud por su calidad y costos. Todo esto liderado por visionarios como Daniel Haime y Rafael del Castillo que con la paciencia de orfebres y la persistencia de maestros ya están viendo el trabajo de más de 10 años, haciendo realidad una ciudad soñada que ha puesto como referente la revista The Economist. *

Dejemos atrás las conversaciones entrópicas que nos hacen perder oportunidades de negocios, empleo e inversiones. Sigamos trabajando con optimismo, puntualidad, honradez y compartiendo las reflexiones de Alejandro Gaviria. Reconozcamos que ellos nos cambiaron para bien el tablero de juego para nosotros y nuestros hijos, Simon Borrero le pide al Presidente que prepare nuevos programadores bilingües, el proyecto de Serena pide médicos y paramédicos de alta preparación así mismo ingenieros, constructores, hoteleros, jardineros, mecánicos, expertos en energías alternativas, etc.

Sigamos en la tendencia de mejoramiento de los indicadores macroeconómicos del país acompañado de otros indicadores positivos, pues estos son resultado del esfuerzo de muchos colombianos de bien (la mayoría por no decir casi todos), que con legítimo interés de salir adelante, con honradez y tesón.

*The economist serena del mar A city to grow in to