Analistas 01/08/2020

De qué material estamos hechos

Cómo se explica el hecho de que los japoneses hayan podido controlar la pandemia del C19 estando en el mismo vecindario, con 126 millones de habitantes con una población con 27,47% de adultos mayores de 65 años, estando tan limitados en espacio, con grandes flujos de gente en las calles, las factorías, los sistemas de transporte, siendo una de las poblaciones con más adición al cigarrillo, sin haber restringido viajeros de China y sin confinamiento severo. La respuesta reside el entendimiento de la responsabilidad directa de cada ciudadano de cuidar la vida de las otras personas. Todo el sistema está organizado bajo una ética fundamentada en la vida y el respeto.

La cultura japonesa tiene como valores la higiene, el orden, la organización y el cumplimiento de leyes, normas, estándares y acuerdos. Existe un cumplimiento escrupuloso en materia de horarios y la obediencia es un tema fundamental en esta cultura; cuestiones que en gran parte derivan del entendimiento de sus riesgos, las amenazas y los eventos permanentes de la naturaleza que pueden poner en peligro al país, como son los tifones, los temblores, terremotos, tsunamis y su misma condición histórica de guerras debastadoras. Desde hace 100 años, y concretamente desde la gripe española en 1919, hay un grupo de personas que utiliza cotidianamente tapabocas, la inasistencia al trabajo cuando tiene síntomas de resfriado o tos es cultura para el cuidado de los otros, el uso de guantes, la distancia social, el saludo con venias y sin ningún tipo contacto. Hoy el gobierno con una simple campaña advierte sobre las “3 C” y así siguen ganando la batalla al Covid 19, con el compromiso y decisión de cada uno y evitando:

Close espaces. Espacios cerrados.
Crowed places. Lugares concurridos.
Close contact. Contactos cercanos.

Nuestra historia desde la conquista y de la colonia acometida por hombres solos en búsqueda de riqueza, luego la guerra de la independencia y las guerras intestinas, que aún continúan, con el fin de acumular riqueza, poder y control territorial disfrazado de ideologías, han mutilado el aprecio por el valor de la vida, del cuidado de nuestra integridad y del reconocimiento y corresponsabilidad con nuestros congéneres, más allá de nuestro interés particular.

Siendo así las cosas, se entiende el porqué de que las personas aún no crean la gravedad de la amenaza y no confíen en las medidas que se toman; ya que los mismos gobernantes, en búsqueda de popularidad, desacreditan las medidas, no asumen la responsabilidad desde el ejemplo utilizando los elementos de protección personal, y no se exige con respeto la tenencia de comportamientos responsables a los cercanos, no se planea con anticipación cómo será el actuar personal, familiar y en comunidad cuando la enfermedad esté cerca, pues asumimos que eso no nos va a pasar.

El corolario de este artículo, es una observación para los dirigentes: más claridad en los mensajes que se debe hacer y que no. Para los políticos de oposición: más dignidad, pues no es correcto buscar votos desacreditando medidas del Gobierno. Para la ciudadanía: más conciencia y confianza lo que dicen y sugieren instituciones y científicos a través del Gobierno, que es la entidad encargada de la estrategia del Cuidado.

La recomendación: lávese las manos varias veces al día, quédese en la casa, y si se ve obligado a salir use correctamente el tapabocas, mantenga la distancia y evite lugares concurridos.