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Vivir en Marte

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Pilar Ibáñez

Quien creería que un prototipo para vivir en Marte nos haría ser más conscientes sobre cómo vivimos en la Tierra. Bjarke Ingels, CEO de BIG Group, es un arquitecto de origen danés que se encuentra diseñando un prototipo de ciudad para poder vivir en Marte. Dicho proyecto se está llevando a cabo en Dubái considerando las características climáticas de la zona.

En un Ted llamado “Guía de un arquitecto para vivir en Marte” Bjarke comparte cómo está siendo pensado el proyecto para ser ejecutado en 2117. Comparto con ustedes algunos datos curiosos que nos llevan a reflexionar sobre la importancia de la innovación y el trabajo con grupos interdisciplinarios.

Bjarke menciona que Marte es nuestro vecino más próximo, al que en época cercana será posible llegar en 3 meses, mismo tiempo que le tomó a Cristóbal Colón llegar a América. El planeta rojo tiene una temperatura similar a la de algunos lugares que encontramos en la Tierra, como polos y desiertos. También tiene el mismo ciclo de 24 horas día, con 40 minutos adicionales.

Para poder identificar cómo vivir en Marte, de acuerdo con lo que se conoce de su geografía y composición atmosférica, se hicieron algunas observaciones en la Tierra: lugares como Túnez, por ejemplo, en los que los habitantes han creado viviendas haciendo excavaciones en la tierra para poder escapar del calor y frio, o el desierto ártico en el que las construcciones de domo, como el Iglú, logran mantener el calor. Bjarke y su equipo hicieron un listado de lo que necesitamos los humanos para vivir y qué materias primas se encuentran en Marte, de esta forma poder mezclar y construir un ecosistema viable, eficiente y sostenible.

Con el conocimiento de grupos interdisciplinarios lograron encontrar cómo utilizar la materia prima disponible en Marte para crear concreto, energía, agua, oxígeno, hierro, plástico, etc. Al ser sostenible todo debe ser reciclado. Con este conocimiento y las observaciones que se hicieron de las viviendas se hizo una mezcla, es decir, innovación para poder crear el prototipo que hoy está siendo construido en Dubái. Lo interesante es cómo el conocimiento, la tecnología y la creatividad llegan a que la materia prima se convierta en una ciudad habitable por seres que no son oriundos de dicho planeta, y que este proyecto de Marte ayude a la concepción de nuevas ideas para poder vivir en la tierra de una forma más eficiente, de acuerdo con los principios de sostenibilidad de las Naciones Unidas.

De la charla de Bjerker, que les recomiendo ver en Ted, salen algunas reflexiones a ser consideradas para este nuevo año 2020.

La primera, perdemos mucho tiempo criticando y juzgando, mientras que hay personas que están utilizando el cerebro para innovar y crear nuevas formas de vivir de manera sostenible y eficiente. Este año hacer un compromiso para utilizar el cerebro de forma creativa e innovadora y así evitar quedarse estancado en el hueco de la negatividad.

La segunda, todo conocimiento mezclado con habilidades crea ideas extraordinarias. A veces no creemos en los talentos y habilidades con los que se cuenta, la mayoría innatos de cada individuo. Este nuevo año podemos sacarlos a relucir, para lo cual es necesario vencer el miedo a hacer cosas de una forma diferente.

Por último, aprender cosas nuevas. Interactuar con personas que hacen parte de otras industrias, disciplinas, culturas o países expande la creatividad y la innovación. Así que este año haga un esfuerzo de empatía para conocer gente fuera de su círculo.

Bienvenido al futuro.

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