.
Analistas 07/09/2026

¿Está preparado para un terremoto empresarial?

Pilar Ibáñez
Psicóloga organizacional y conferencista
Síganos y léanos en Google Discover

Todos enfrentaremos algún “terremoto” en nuestras vidas: la pérdida inesperada de un cliente importante, una crisis financiera, un despido, una enfermedad, la salida de una persona clave, una transformación tecnológica, un problema reputacional o simplemente un cambio que modifica completamente nuestros planes. La pregunta no es solamente qué hacemos cuando llega la crisis. La pregunta más importante es: ¿qué estábamos haciendo antes de que llegara?

Las estructuras se prueban cuando empiezan a moverse. Un edificio puede verse extraordinario en un día tranquilo. Fachadas impecables, grandes ventanales y acabados espectaculares. Pero su verdadera fortaleza no está en aquello que vemos. Está en sus cimientos. Algo similar ocurre con las personas. Cuando todo marcha bien es relativamente fácil sentirnos fuertes, optimistas y seguros. La verdadera capacidad emocional aparece cuando aquello que considerábamos estable comienza a moverse.

¿Qué tan fuertes son nuestros cimientos empresariales? La resiliencia no debería comenzar el día de la crisis, como sucedió en la época de covid. Se construye mucho antes, como por ejemplo, en nuestras relaciones, hábitos, capacidad de regular las emociones, salud financiera, aprendizaje, redes de apoyo y habilidad para adaptarnos. Esperar al terremoto para desarrollar resiliencia es como empezar a reforzar las columnas cuando el edificio ya está temblando. Las organizaciones suelen dedicar una enorme cantidad de tiempo a planear cómo crecer, pero mucho menos a preguntarse qué harían si algo sale mal. ¿Qué pasaría si mañana desaparece nuestro principal cliente? ¿Qué ocurriría si renuncia una persona que concentra conocimiento crítico? ¿Podríamos operar durante varias semanas con una reducción importante de ingresos? ¿Qué sucede si una tecnología vuelve obsoleto parte de nuestro negocio? ¿Quién toma las decisiones cuando el líder principal no está disponible?

No se trata de vivir esperando una catástrofe. Se trata de reconocer que prepararse para escenarios difíciles también es una forma de estrategia. Una organización resiliente no es aquella a la que nunca le ocurre nada. Es aquella que puede recibir un golpe sin perder completamente su capacidad de responder. Una de las grandes fuentes de estrés es intentar controlar aquello que simplemente no depende de nosotros. No controlamos completamente la economía, las decisiones de otras personas, los mercados, las nuevas tecnologías ni muchos acontecimientos que pueden modificar nuestra vida. Pero sí podemos trabajar sobre nuestra estructura, es decir, sobre aquello que sí podemos: ahorrar, aprender, diversificar, cuidar nuestras relaciones, desarrollar nuevas capacidades, formar sucesores, documentar procesos, fortalecer nuestra salud emocional, construir una red de personas a quienes llamar cuando las cosas se complican. Pregúntese cuáles son los tres terremotos que podrían cambiar significativamente su vida personal o profesional. Después haga una segunda pregunta: si alguno ocurriera mañana, ¿qué desearía haber empezado a construir seis meses atrás? La respuesta probablemente le mostrará dónde debería comenzar hoy.

Estar preparado para un terremoto no significa vivir con miedo a que la tierra se mueva; significa construir una estructura suficientemente sólida para que, cuando aquello que parecía estable deje de serlo, usted también pueda moverse sin derrumbarse.

Conozca los beneficios exclusivos para
nuestros suscriptores

ACCEDA YA SUSCRÍBASE YA

MÁS DE ANALISTAS

ÚLTIMO ANÁLISIS 24/10/2026

Un país rezagado con funcionarios opulentos

No hay que hacer la comparación con el salario básico, para evitar que digan que es narrativa demagógica y populista

ÚLTIMO ANÁLISIS 27/10/2026

El Plan de Desarrollo 2026-2030

Estamos ante una realidad poblacional muy complicada. La tasa de natalidad ha disminuido y llegó al punto en el que la población se reduce y envejece. A esto se le suma una diáspora de colombianos

ÚLTIMO ANÁLISIS 24/10/2026

¿La universidad, para qué?

La masificación de la educación superior es real y el número de jóvenes matriculados es significativo