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Tiempo para un respiro

La mayoría de las clases de activos han tenido muy buen rendimiento en lo que va del año, principalmente por la abundante liquidez generada por los bancos centrales. Por ahora, no hay tendencias inflacionistas y los bancos centrales pueden continuar con políticas muy expansivas. Al mismo tiempo, los riesgos de tener una recesión en EE.UU. y Europa se han reducido, gracias a la recuperación del precio del petróleo y datos económicos técnicamente favorables. Sin embargo, después de la reciente subida, sobre todo en bonos y acciones americanas, muchas de las buenas noticias ya están en los precios. Si no hay un “shock” negativo, las tendencias positivas pueden continuar, pero el potencial alcista parece limitado. Por otra parte, si hay un cambio “negativo” en el entorno económico o político, los mercados podrían experimentar una pequeña corrección en las próximas semanas.  Los principales temas son el “timing” de la próxima subida de tasas en EE.UU. y las elecciones presidenciales.   

Se acercan las elecciones presidenciales de EE.UU. 

En las próximas semanas el mercado se enfocará en las elecciones presidenciales de EE.UU. que están programadas para el martes 8 de noviembre. El escenario más favorable para los inversionistas sería una victoria de Hillary Clinton y un congreso dividido, que significaría una continuación del status quo con pocos cambios políticos. Actualmente, los analistas le dan una probabilidad de aproximadamente 60% a este escenario. El segundo escenario sería una victoria de Donald Trump con una mayoría republicana en ambas cámaras. La probabilidad de este escenario es menos de 30%. La implicación y el impacto sobre el mercado no son sencillos. Trump ha cambiado su discurso varias veces y ha tenido varios enfrentamientos a lo interno de su partido. Por lo tanto, habría incertidumbres sobre posibles cambios políticos. Una reforma fiscal y recortes de impuestos serían favorables, pero amenazas de tener guerras comerciales y posibles cambios en las políticas migratorias podrían asustar a los mercados. Por otra parte, la posible repatriación de caja de las empresas americanas multinacionales sería positiva para el dólar. Probablemente, la reacción inicial de la bolsa seria negativa. El tercer escenario sería una victoria de Clinton con una mayoría demócrata en ambas cámaras con una probabilidad de menos de 20%. Este escenario sería negativo para la bolsa, sobre todo para los sectores de financieras, salud y energía que podrían sufrir por una regulación más estricta.  

Una subida de tasas no debería de cambiar el entorno favorable

La directora de la Reserva Federal, Janet Yellen dio un discurso en el encuentro anual de Jackson Hole. El mensaje principal fue que los argumentos a favor de un incremento de la tasa de interés se han fortalecido. Por lo tanto, la probabilidad de tener una subida de tasas este año ha aumentado. Lo más probable sigue siendo que la Fed aumente su tasa de referencia por 25 puntos básicos en diciembre. Sin embargo, existe una probabilidad no despreciable de una subida en la próxima reunión del 21 de septiembre, si los datos económicos sorprenden positivamente. Esto puede generar volatilidad a corto plazo, pero no va a cambiar las tendencias a medio plazo. Típicamente, el mercado alcista no termina por subidas de tasas, sino por una recesión. Sin embargo, las perspectivas para sectores con alta sensibilidad a las tasas (como servicios básicos y telecomunicación) podrían ser más vulnerables.