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Analistas 19/07/2021

Iberoamérica: compromiso y recompensa

Núria Vilanova
Fundadora ATREVIA

El 19 de julio, Día de Iberoamérica, conmemora la celebración hace tres décadas de la primera cumbre de Jefes de Estado iberoamericanos. Desde 1991, 22 países de la región coordinan con el apoyo de Segib los retos y oportunidades. Este va a ser el último día de Iberoamérica bajo el liderazgo de Rebeca Grynspan que tan brillantemente ha liderado la Segib y que ahora asume un reto muy importante para la región, la secretaria general de la Unctad, el organismo de naciones unidas para el desarrollo y el comercio.

Atravesamos una grave crisis política, económica, social y sanitaria, una situación que exige profundas reformas. Iberoamérica necesita urgentemente financiación multilateral, que funcione la cooperación internacional para acelerar la vacunación y que la prioridad de las empresas sea crear nuevos proyectos y apoyar el reskilling y formación necesaria para los nuevos empleos que vendrán.

Y para conseguirlo, no nos engañemos, es necesario una reforma fiscal en la línea propuesta por el ministro de Hacienda, José Manuel Restrepo, que dote al Estado de recursos estables para avanzar en la igualdad de oportunidades y derechos sociales. No hay otra opción que construir un modelo económico que fomente la sostenibilidad ambiental y aspectos sociales como la diversidad o la inclusión.

Otra meta común es potenciar instrumentos de financiación multilaterales que refuercen la capacidad de inversión de los países de renta media, a través de instituciones como el Banco Mundial, el BID o el Banco de Desarrollo de América Latina-CAF. Este último, dirigido por el colombiano Sergio Díaz-Granados, cuya elección como presidente ejecutivo es una buena noticia, y que ya ha anunciado su intención de convertir la entidad en el banco verde regional.

El último objetivo vital es avanzar en la colaboración público-privada, único camino para el progreso de Colombia e Iberoamérica. La campaña ‘Empresas por la vacunación’ es buen ejemplo, pero hay que ir más allá. Gobiernos y empresarios se necesitan para generar empleo, riqueza y bienestar. Como afirmó el empresario Stanley Motta, “no hay empresas exitosas en estados fallidos, ni estados exitosos con empresas fallidas”.

Pero no fracasar exige ser realista. En este sentido, Luis Guillermo Echeverri Vélez, presidente de la Asociación Primero Colombia, abordó, en una reciente conferencia en Madrid, las debilidades de Colombia, entre las que incluyó ser el mayor productor de cocaína del mundo, con más de 200.000 hectáreas que suponen un riesgo ambiental, o la amenaza populista. Pero donde puso el acento fue en las fortalezas de este país: su gran capacidad de resiliencia; su constitucionalismo basado en un sólido marco de legalidad, la independencia de poderes, las libertades y garantías sociales; la tradición democrática de sus fuerzas armadas; el potencial del capital humano más capacitado de su historia; su biodiversidad y compromiso con un planeta sostenible, y el carácter solidario y humanitario demostrado al recibir a dos millones de venezolanos.

Hoy, más que nunca, se necesitan actitudes comprometidas. Frente al riesgo del populismo solo hay una respuesta, unir esfuerzos entre todas las fuerzas democráticas para hacer frente a la pandemia sabiendo que reforzar la estructura sanitaria y educativa es prioritario. Y que medioambiente, compromiso social y buen gobierno son hoy el alma que debe guiar a las empresas. Porque Iberoamérica y los iberoamericanos tenemos mucho por compartir y construir.