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Colombia y el ‘Brexit’: adelantarse a los acontecimientos

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Núria Vilanova

Dentro de unos años, cuando se analice el ‘Brexit’, nadie comprenderá cómo el Reino Unido, y en consecuencia toda la UE, en vez de concentrar esfuerzos en ser competitivos en la sociedad de la innovación, agotaron sus energías en hallar una fórmula de convivencia. En los últimos años, parte de los políticos británicos ha emprendido una huida a ningún lado. No olvidemos que el ‘Brexit’ tiene su origen en la cesión del primer ministro ‘tory’ Cameron ante el ala más dura del Partido Conservador, y consentir un referéndum a cambio de seguir en el poder. Al final, y tras fracturar socialmente al país, se fue por la puerta de atrás. Un aviso a navegantes.

Para los que nos dedicamos a la comunicación, los asuntos públicos y el diseño de estrategias de posicionamiento empresarial, lo ocurrido en el Reino Unido nos reafirma en la necesidad de no dar pasos en falso, de no generar expectativas inasumibles y no comprometer nunca el futuro de terceros (ciudadanos, inversores, clientes o trabajadores) con decisiones fruto de criterios personales.

Los políticos, como los directivos de empresas, deben solucionar problemas, no crearlos. Así, el ‘Brexit’, como fenómeno, deberíamos trasladarlo a nuestro ámbito profesional y examinar sus efectos con un único fin: evitarlo. Será un tiempo bien invertido. Estoy segura de que en un futuro se estudiará en las escuelas de negocio como modelo de toma de decisión a no seguir.

Desafortunadamente, el ‘Brexit’, además de sus efectos sociales y políticos, lleva aparejada una tormenta económica que se extenderá por el Reino Unido y la UE, pero también por el mundo, incluidas Iberoamérica y Colombia. Hay datos que avalan el deterioro económico que genera. El Fondo Monetario ha rebajado en 0,4 puntos la previsión de crecimiento mundial en 2019, entre otros motivos, debido a la incertidumbre por la falta de acuerdo y la perspectiva de un ‘Brexit duro’. El Banco de España ha cifrado ese impacto en 0,8% del PIB español y más de 9.000 millones de euros en cinco años.

Ni Iberoamérica ni Colombia son ajenas al impacto de la decisión británica de abandonar la Unión, cuyos primeros síntomas han sido más incertidumbre y volatilidad en los mercados. El comercio con la UE es para Colombia 18% del total y, en 2018, el Reino Unido fue su cuarto destino europeo. Las exportaciones al Reino Unido, unos US$400 millones en 2018, se quedarían al margen del tratado comercial firmado en 2013 con la Unión Europea. Y un 80% de ellas corresponde a sectores vitales de la economía colombiana como el banano, el carbón o el café. Por otro lado, y aunque hasta el tercer trimestre de 2018 la inversión llegada a Colombia procedente del Reino Unido rebasó US$400 millones, los datos muestran que se contrajo en más de la mitad entre 2017 y 2018.

En el futuro de la Unión Europea, Colombia también se juega mucho. El Reino Unido es un cliente que no se puede perder. Ahora hay una nueva fecha límite, el 31 de octubre, revisable en junio; si bien lo deseable es que el Reino Unido aprobara algún tipo de pacto antes del 22 de mayo que evitara su participación en las elecciones al Parlamento Europeo.

No conocemos el desenlace de esta historia, pero sí sabemos que con el ‘Brexit’ perdemos todos, y que no estar preparados es la peor opción. Exige una estrategia como país, y también de sus empresas. Hay que evaluar riesgos, alternativas y oportunidades. No hay mejor respuesta que la que se adelanta a los acontecimientos y prepara la estrategia adecuada.

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