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Los primeros 100 días construyendo futuro

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Han sido 100 días retadores y de mucho compromiso. Este gobierno tiene la vocación de servir a los colombianos y por eso trabaja todos los días para conectarse con la gente, hacer presencia en todo el territorio, conocer de cerca los problemas que agobian a las familias y buscar soluciones. Desde cuando iniciamos esta carrera por la Presidencia, el presidente Duque y yo compartimos un objetivo: Impulsar a Colombia con todas nuestras fuerzas para construir entre todos una nación prospera, educada, emprendedora, transparente, segura, justa, moderna, equitativa y en paz.

Estos primeros 100 días han sido de siembra. Porque lo cierto es que llegamos en un momento de muchas dificultades, con un hueco presupuestal de $14 billones que afecta, sobre todo, los proyectos sociales; un incremento de los cultivos de coca de 50.000 hectáreas en 2010 a 200.000 en 2018 volviendo a la violencia, el desplazamiento y la inequidad en las zonas afectadas; una desfinanciación de los programas designados al posconflicto y unos proyectos de infraestructura paralizados y marcados por la corrupción.

Enfrentar estos retos ha sido la prioridad en estos 100 días. Y lo cierto es que el equipo ha trabajado intensamente para enderezar lo que encontró mal, arreglar lo que tiene solución y promover lo que funciona. Porque nos hemos comprometido a gobernar con propuestas y mirando a la Colombia que queremos construir. Son los primeros 100 días de poner la casa en orden.

Además, llegamos con la promesa de hacer un gobierno de todos y para todos. Y lo estamos cumpliendo. Estamos yendo a las regiones a oír a los colombianos, sus temores, sus incertidumbes y sus ilusiones.

Los Talleres Construyendo País, a la fecha 15 en los que hemos recogido inquietudes de más de 42.000 colombianos, entre otros escenarios como foros y conversatorios, corroboran este propósito porque, además de lo que hacemos desde Bogotá, estar en las regiones y entender sus necesidades ha sido la clave para diseñar soluciones, no solo basadas en estudios de expertos técnicos, que generen impacto y se ajusten a la realidad de la gente. En estos 100 días, entonces, se ha fortalecido nuestra convicción por servir y por hacer política en la dimensión del servicio al bien común. Y a esto responde el Plan Nacional de Desarrollo

Desde la vicepresidencia sembramos todos los días para cumplir con este gran pacto que hicimos con los colombianos. Las responsabilidades delegadas por el Presidente de la República se refieren a temas clave para impulsar el desarrollo del país y para lograr una economía más robusta que genere empleos y dignifique la vida de cada colombiano. Estar a cargo y liderando temas como la corrupción, la equidad de género; el seguimiento y soporte a los proyectos de infraestructura, innovación y emprendimiento; trabajar por las regiones y sacar adelante los casos de Cartagena, Riohacha y Tumaco, la reconstrucción de Mocoa y la atención de las comunidades en Nariño es el compromiso para hacer de Colombia un país más equitativo.

Con el tema de equidad, por ejemplo, siento una responsabilidad enorme porque sé de las desigualdades y las violencias que afectan a las mujeres y porque ser la primera mujer en llegar a esta posición significa que debo aprovechar cada oportunidad para generar un verdadero cambio en las políticas públicas, en la respuesta institucional y en los patrones culturales para abrir efectivamente nuevas oportunidades para ellas en todos los escenarios de la vida nacional.

Por eso, al día siguiente de la consulta, acordamos con el Presidente que tendríamos por primera vez en la historia un gobierno paritario, y hoy lo acompañan ocho mujeres muy profesionales en los ministerios, con gran preparación, integridad y capacidad de trabajo. Y es la primera vez que se incluye un capítulo -con ocho frentes de trabajo- dedicado a la igualdad de género dentro del Plan Nacional de Desarrollo.

Además, desde el primer día he pedido a alcaldes y gobernadores la creación de secretarías para la igualdad de género para que las mujeres en todo el territorio conozcan sus derechos, tengan más oportunidades de capacitarse y de convertirse en empresarias y emprendedoras, de empoderarse en la academia, la cultura y, por supuesto, en la política. En estos 100 días hemos logrado que se abran 13 secretarías en distintos municipios y gobernaciones. Hemos diseñado cartillas y material audiovisual importante para que los dirigentes sepan la ruta de cómo crear estas oficinas y abrir los espacios para que más mujeres participen de sus gobiernos. Y desde acá hago un llamado a estos dirigentes para que cuanto antes recojan esta iniciativa, pues está comprobado que un gobierno con más mujeres es más productivo.

También quiero compartir algunas cifras de programas que adelantamos con los distintos ministerios. Más de 12.000 mujeres se han beneficiado con subsidios de vivienda de interés social; varios ministerios ya han implementado la paridad en sus nóminas y el Ministerio del Trabajo ha entregado el Sello Equipares a cerca de 10 empresas por sus acciones en cerrar la brecha de género. MinTic ha capacitado a cerca de 3.500 mujeres en programas digitales para reforzar habilidades como comercio electrónico, comunicación y trabajo digital. La ministra de Justicia ha fortalecido las comisarías de familia con personal capacitado en enfoque de género y se implementaron cuatro herramientas virtuales con información jurídica y trámites judiciales para apoyar a las mujeres en sus derechos legales.

Se trata, entonces, de empoderar a más mujeres, de darles más herramientas para que tengan una vida libre de violencia, mejores posibilidades de recursos financieros y mercados, acceso a la educación y trabajos remunerados equitativamente. Queremos más mujeres liderando el país, en puestos importantes en el sector empresarial y dirigiendo proyectos sociales.

El otro tema es la corrupción. Tenemos que acabar con ella y por eso es necesario trabajar en aumentar los índices de transparencia y confianza en lo público. Por eso creamos en la Vicepresidencia un sistema que denominamos AGUA, Agenda de Gestión Unificada y Abierta, que permite a los ciudadanos conocer mi agenda y la del personal de primer nivel de la Vicepresidencia para que tenga la información de los temas que tratamos.

En este mismo sentido, nos propusimos con la Ministra de Transporte e Infraestructura desenredar los megaproyectos 4G. Con su labor, y la de su equipo, se lograron los cierres financieros y técnicos de varios proyectos que permiten que en pocos meses haya obras a plena marcha por todo el país. Además, apoyamos el fortalecimiento de las veedurías regionales y creamos una plataforma tecnológica para que los ciudadanos, en tiempo real, hagan seguimientos al estado de las obras.

Por otro lado, se arrancó un plan de choque con 35 proyectos críticos financiados con regalías, de los cuales se priorizaron seis proyectos. La Secretaría de Transparencia, junto con el DNP, inició este plan de articulación interinstitucional con el fin de apoyar a las entidades territoriales ejecutoras de los proyectos para que puedan superar las dificultades que los han llevado a un estado crítico. Con ello se busca proteger $119.280 millones en recursos públicos de los colombianos. De igual forma, se busca lograr la articulación necesaria con los organismos de control para que las investigaciones penales, disciplinarias y fiscales relacionadas con los proyectos, avancen de la manera más expedita posible.

También con el liderazgo de la Secretaría de Transparencia de la Vicepresidencia, y en trabajo conjunto con la Empresa Metro de Bogotá, la Veeduría Distrital, la Ocde y el Instituto de Gobernanza de Basilea, se creó el Mecanismo de Denuncia de Alto Nivel (MDAN) con el fin de asegurar la transparencia en la contratación de proyectos de infraestructura de alto impacto para el país, convirtiéndose en el segundo de esta naturaleza implementado en Colombia y el cuarto en el mundo. El primero de los mecanismos se diseñó para asegurar la transparencia en la contratación de la construcción de la Primera Línea del Metro de Bogotá y su respectiva interventoría. Beneficiará a los más de 7 millones de habitantes de la ciudad de Bogotá.

Hemos hecho una apuesta por las regiones para impulsar el crecimiento local, evitar la corrupción y asegurar escenarios para aumentar la participación de las mujeres y de los grupos sociales. Nuestros pactos por Cartagena y Riohacha, el acompañamiento a la reconstrucción de Mocoa y la atención a las comunidades de Tumaco y el Pacífico nariñense nos obligan a hacer una mejor gerencia pública con los alcaldes para garantizar soluciones de corto, mediano y largo plazo en competitividad, inclusión, seguridad, generación de empleos, sostenibilidad y superación de la pobreza.

Los pactos han consistido en la creación y diseño de acuerdos y hojas de ruta que trazan el camino que cada región debe seguir para la solución de sus problemas, devolverle la gobernabilidad a sus dirigentes y desterrar la corrupción. Convocamos a toda la comunidad para que participara de estos talleres. Tuvimos la asistencia de cerca de 200 personas en cada ciudad intercambiando opiniones y proponiendo soluciones a temas como sostenibilidad, transparencia, seguridad, competitividad, inclusión y erradicación de la pobreza.

Esos, como tantos otros lugares de Colombia, merecen estar en mejores condiciones y vamos a lograrlo. Estos 100 días son el abrebocas a un trabajo intenso que haremos con eficacia e infinito amor por Colombia.

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