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El mono, aunque se vista de seda…

La fiebre mundialista va más allá de portar la camiseta de la Selección y ver apasionadamente al equipo jugar, la industria detrás de esto es gigante, siendo Adidas uno de los grandes ganadores.

La multinacional alemana, está teniendo un gran año, no sólo lleva un crecimiento en ventas de 21% en Estados Unidos, mientras sus competidores apenas mantienen los niveles de años anteriores, sino que una vez más fue uno de los patrocinadores principales del mundial. Aunque los zapatos son escogencia de cada jugador, los uniformes si son adjudicados a nivel país y este año el logo de Adidas es el más portado en el Mundial.

Si bien la marca es reconocida por su excelente trabajo a la hora de diseñar y crear los uniformes de diferentes selecciones para el Mundial, es también líder en la tendencia que es viral hoy en día: el calzado deportivo o sneakers.

Los sneakers han tomado un protagonismo en la moda, han pasado de ser un producto netamente deportivo y funcional a un producto indispensable hasta en el closet del más fashionista. Testimonio de esto son el chef Massimo Bottura recibiendo el premio al mejor restaurante del mundo 2018 luciendo un smoking con tenis de Gucci, y Serena Williams quien usó un par bajo su vestido Valentino para la fiesta de la boda real del Príncipe Harry y Meghan Markle.

Estas nuevas zapatillas se han convertido en una categoría importante en la moda, todas las marcas de lujo han incluido opciones en su portafolio cuyos precios oscilan entre US$400 hasta US$1.500, ó US$15.000 por series limitadas. Por su parte, las marcas deportivas tampoco se han descuidado y han lanzado iniciativas y líneas más fashionistas, como la de calzado de lana reciclada Adidas o la alianza con la marca Off-White de Nike.

Mientras el consumo de artículos personales de lujo no creció durante 2017, las ventas de sneakers crecieron 10% a nivel mundial y ya representan casi 20% del segmento de calzado de lujo. Y lo interesante es que no es una tendencia aislada, las categorías casuales de calzado, denim, chaquetas de plumas y morrales consolidadas constituyen un segmento que ya suma más de US$12,8 billones a nivel mundial.

Este es el reflejo de cambios fundamentales que se están dando en la sociedad, donde los cánones de belleza han venido cambiando a lo largo de este siglo. Por fin estamos saliendo del formalismo impuesto desde el siglo XIX con la corbata para los hombres y los zapatos incómodos para las mujeres.

Es un cambio fundamental incitado en gran parte por casos de empresarios exitosos en jeans y tenis como Steve Jobs o Mark Zuckerberg. El paradigma de que para triunfar se necesita usar traje y corbata se ha roto, y los sneakers son el estandarte de esta revolución.

Yo celebro el triunfo del mérito sobre las convenciones. Creo que es importante aparentar lo que es uno en realidad, no sencillamente tratar de encajar en un molde. Estoy de acuerdo que debe haber protocolos en el marco del respeto a los clientes y compañeros, pero no camisas de fuerza que nos uniformen. Como le digo a mis clientes de curaduría de imagen ‘Es mejor ser genuino, que acomodarse’.

La apariencia es finalmente nuestro empaque ante el mundo y debemos por lo tanto mostrarnos auténticos para ser valorados y apreciados por nuestras fortalezas. Celebro entonces el uso de sneakers en ocasiones formales. Si Massimo Bottura aunque se vista con smoking y tenis sigue siendo el mejor chef del mundo, entonces ¿por qué no todos?