Analistas 25/08/2020

Las niñas como agentes de cambio social

La Fundación Julie es una organización sin ánimo de lucro que desde hace cuatro años trabaja con niñas entre 12 y 17 años, en riesgo en el barrio de La Esperanza en Cartagena; mediante un programa de formación integral que involucra a las niñas, las familias y los miembros de la comunidad para disminuir el embarazo, la deserción escolar, el consumo de drogas y la explotación sexual; con el fin de que las niñas continúen educándose, cumplan sus sueños de una vida digna y próspera y así puedan contribuir a romper los ciclos de pobreza.

En 2019 la fundación trabajó con 1.060 personas entre beneficiarios directos e indirectos mediante un programa de formación integral en equidad de género, proyecto de vida, prevención del embarazo adolescente y liderazgo.

El modelo de trabajo de la fundación parte del reconocimiento del potencial de las niñas como palanca de cambio económico y social. Según cálculos del Banco Mundial, publicados en el informe Oportunidades perdidas: el alto costo de no educar a las niñas, que las chicas no puedan completar la secundaria ocasiona pérdidas de productividad e ingresos a las economías que podrían alcanzar entre US$15 billones hasta US$30 billones a lo largo de toda la vida. No educar a las niñas colabora en perpetuar el ciclo de la pobreza en estos países.

En la Fundación Julie las niñas fortalecen su proyecto de vida, mejoran su desempeño integral, ejercen prácticas para la igualdad de género y lideran proyectos para impulsar cambios en sus comunidades.

Como dice Yenis Berrío, beneficiaria de la fundación, “Antes de entrar a la fundación no sabía qué hacer, la típica pregunta de qué quieres ser cuando seas grande no la sabía responder, gracias al tiempo que llevo en la fundación y la labor de ella me di cuenta qué quiero para mi vida y mi futuro”.

Todas las acciones en el programa involucran a la niña, la familia y la comunidad para generar capacidades y garantizar la sostenibilidad.

El 80% de las familias aprende habilidades de cuidado y diálogo para la resolución de conflictos. La fundación contribuye a la disminución del embarazo adolescente porque las orienta sobre su sexualidad y métodos anticonceptivos, además de ayudarles a construir un proyecto de vida donde las niñas son protagonistas de su futuro, conscientes de que el estudio es la forma de cumplir sus sueños. De esta manera, ha contribuido a disminuir los índices de deserción escolar y aumentar la vinculación de las niñas en carreras técnicas, tecnológicas y profesionales para romper los ciclos de desempleo y pobreza.

La Julie en tiempos de confinamiento

El confinamiento aumenta los riesgos históricos como el embarazo, consumo de drogas, maltrato intrafamiliar, violencia de género, depresión, ansiedad, suicidio, entre otros. Esto se suma a que el barrio La Esperanza fue en junio, uno de los cuatro barrios con mayor índice de casos de covid-19 en Cartagena, donde la gran mayoría de sus habitantes viven en pobreza extrema y dependen de la economía informal y los jóvenes se encuentran atrapados en el tráfico y/o consumo de drogas.

Las nuevas prioridades de los beneficiarios instaron a que la fundación reenfocara las estrategias hacia garantizar la seguridad alimentaria, promover hábitos de autocuidado de salud física, sexual y mental, continuar la formación en igualdad de género y la prevención de la violencia intrafamiliar.

La Fundación Julie adaptó su programa a la modalidad remota, ofreciendo talleres por Facebook dos veces por semana, y realizando teleatenciones psicológicas personalizadas mínimo una vez por semana.

A julio 30 la fundación ha entregado 335 ayudas alimentarias, realizado 503 teleatenciones y 38 talleres de formación. El Canal RCN se vinculó al proyecto con la donación de tabletas y computadores para 56 niñas beneficiarias. La fundación está invitando a aliados que se sumen a la causa con la donación de planes de datos para que las niñas puedan continuar su formación.

Las niñas, las familias y la comunidad están demostrando que, con visión, oportunidades, y trabajo en equipo, se construyen territorios armónicos y productivos, y la Fundación Julie junto con sus aliados les brindan los medios para lograrlo.