Jamás me imaginé que iba a poder escribir una columna como esta. Una donde le voy a agradecer públicamente a un sindicato de izquierda casi radical
El caso más patético era y sigue siendo el de Air-e y lo que llevó a su intervención fue su insolvencia, iliquidez y falta de caja, situación esta que, lejos de resolverse
Una emergencia no puede convertirse en un atajo para imponer medidas que no guardan relación directa con la atención de los afectados