jueves, 12 de marzo de 2020

Más columnas de este autor José Manuel Restrepo Abondano

El 2019 fue un año marcado por la guerra comercial que afectó la economía global y regional. Tanto, que el Fondo Monetario Internacional redujo las proyecciones de crecimiento de 2019 para la economía de América Latina y El Caribe de 2% a 0,2% y para el mundo de 3,5% a 3%.

Esta situación se reflejó en una contracción de la demanda externa china, por ejemplo, redujo sus importaciones en los 10 primeros meses del año en -5,1%, cuando en igual periodo del 2018 crecían 12%. En el caso de la Unión Europea, pasaron de crecer 12% en 2018, a caer en -3,3% el año pasado. Por su parte, las importaciones de Estados Unidos, nuestro principal mercado, pasaron de crecer 9,5%, en los 10 primeros meses del 2018, a caer -1,1% en igual periodo del 2019.

Este contexto internacional incidió en la caída de los precios internacionales de materias primas, otro elemento que juega un papel fundamental en el desempeño de las exportaciones colombianas. En efecto, en 2019 los precios del carbón cayeron 27,2%, los del petróleo 9,9% y los del ferroníquel 2,5%.

Muchos se preguntan: ¿con una tasa de cambio por encima de $3.300, por qué no aumentan las exportaciones? El comercio exterior responde más al crecimiento del PIB que a la tasa de cambio. Un dólar alto no necesariamente tiene un efecto inmediato en el comercio, entre otras cosas, porque es una ventaja que también perciben nuestros competidores, que también se esfuerzan por acceder a los mercados internacionales con una demanda deprimida.

Todas estas circunstancias incidieron en las exportaciones de bienes, que en 2019 bajaron 5,7%, impactadas principalmente por la caída de ventas externas de combustibles e industrias extractivas, que cayeron 11,1%.

Por su parte, las no minero energéticas registraron una disminución de 0,4% pero estos sectores económicos mostraron su resiliencia al revertir la tendencia que traían a la baja. Mientras en el primer semestre del 2019 caían 2,7%, a partir de septiembre repuntaron y crecieron cuatro meses consecutivos con aumentos de 4% en septiembre, 2,9% en octubre, 1,9% en noviembre y en diciembre lo hicieron 4%.

Por supuesto estos resultados no nos satisfacen. Por eso decidimos, en el marco de nuestra Política de Comercio Exterior ‘Colombia Exporta’, diseñar el plan integral ‘Colombia Exporta Más’, que contempla acciones de corto, mediano y largo plazo con el objetivo de aumentar y diversificar las exportaciones no minero energéticas y aprovechar el potencial que tenemos de convertir el comercio exterior en una fuente de crecimiento logrando que más empresas perciban los beneficios de un mercado ampliado.

Este plan integral contempla una gira por 10 regiones que hoy representan 95% de las exportaciones no mineras totales, liderada por la Viceministra de Comercio Exterior, espacios que nos han permitido reunir alcaldes y gobernadores; empresarios; gremios; Cámaras de Comercio y Comisiones Regionales de Competitividad en torno al objetivo de presentar la oferta institucional para fortalecer las capacidades de las empresas para su internacionalización. Queremos que las regiones repliquen la oferta nacional de programas y que incluyan la internacionalización como prioridad.

Como parte de esta oferta queremos destacar el programa bandera que lanzamos esta semana: Fábricas de Internacionalización, programa a la medida, que determinará la intervención de cada empresa de acuerdo con sus necesidades. Buscamos aumentar el tejido exportador por medio del fortalecimiento de las capacidades y estrategias de internacionalización en las empresas.

Un escenario tan complejo requiere del concurso de todos. Le apostamos a sumar esfuerzos y construir conjuntamente.