Analistas

Los empresarios nos la jugamos por el juego

El pasado 27 de abril se celebró el Día de la Niñez en Colombia. Es una fecha en la que el país entero debió reflexionar sobre el derecho al juego de los niños y su impacto en el bienestar social de una nación. Como empresario, creo en el valor de trabajar por la construcción de país a través de la educación en la primera infancia -desde el nacimiento hasta los cinco años-, y en la infancia, teniendo en cuenta el juego como como generador de bienestar social y progreso.

 
Para nosotros en Microsoft Colombia, el juego se ha convertido en una estrategia de responsabilidad social para invertir en la primera infancia. Esta iniciativa es implementada por la Corporación Día de la Niñez, que desde hace 13 años promueve el juego como derecho fundamental  de los niños y las niñas en Colombia, como factor de prosperidad y transformación social. Actualmente esta organización sin ánimo de lucro tiene convenio con más de 130 alcaldías y ha sensibilizado a más de 400  municipios en 26 departamentos del país. Hoy visita a más de 50.000 familias de infancia y primera infancia con encuentros educativos desde el juego, favoreciendo el desarrollo integral en el marco de las políticas públicas estatales, como es el caso de la estrategia De Cero a Siempre que lidera el actual Gobierno Nacional por medio del Icbf.
 
La Corporación Día de la Niñez, igualmente fortalece procesos de responsabilidad social de empresas privadas que han encontrado una gran oportunidad de contribuir con la paz por medio de programas como “Ludotecas” para desarrollar encuentros diarios en donde por horas y horas las abuelas, padres y familias en general, se juntan con sus hijos a disfrutar del tiempo libre. 
 
Esta labor que realiza la Corporación Día de la Niñez tiene como propósito generar transformación social desde el juego como lenguaje natural del ser humano para lograr el desarrollo de las comunidades. Los seres humanos que juegan están en capacidad de asumir retos, definir límites y normas que favorecen la convivencia, la tolerancia y el respeto por el otro. El juego promueve el desarrollo físico de los niños y estimula su creatividad, facilita los procesos cognitivos y desarrolla los sentidos. El juego es autoconfianza, es felicidad. Así lo demuestra la alegría de las familias cada vez que les llega la hora de jugar en una ludoteca y los cambios positivos que ven en sus hijos.
 
La empresa privada en alianza con la Corporación Día de la Niñez ya cuenta en Colombia con 23 ludotecas en 19 departamentos de Colombia e interactúa con  más de 5.000 niños y niñas y sus familias. Empresas de la talla de Coca Cola, Nutresa, Nestlé, Pepeganga, P&G, Petrobras, Chevron, Kellogs, Argos, al igual que nosotros en Microsoft, han encontrado en el juego no solo un lenguaje para la educación de los niños y las niñas de Colombia, sino en un valioso vínculo para estrechar lazos con la comunidad donde tienen presencia. Los empresarios vinculados a este tipo de proyectos creemos en la inversión en el juego como generador de destrezas que impulsan a una sociedad al éxito. 
 
La inversión en educación temprana, como lo afirma James Heckman, Premio Nobel de Economía, es fundamental para la productividad de un país y el acortamiento de la brecha social. La inversión a temprana edad incrementa la probabilidad de tener estilos de vida saludables y garantiza la competitividad de las naciones. A esto debemos apuntar como empresarios, a invertir en programas sostenibles que generen impacto de largo alcance.
 
El éxito de una ludoteca lo garantizan tres actores diferentes: la alcaldía local, que se encarga de conseguir el espacio y financiar el equipo de ludotecarios; la asesoría técnica de la Corporación Día de la Niñez, que aporta todo su conocimiento y experiencia como operador técnico; y la empresa privada, que garantiza la dotación de las ludotecas, la capacitación de los ludotecarios y la gestión de la Corporación. Esta fusión exitosa, tanto para los empresarios como para el Gobierno, logra beneficiar a poblaciones retiradas con  proyectos a largo plazo y con resultados contundentes.
 
Esta alianza público privada, cada vez más solicitada por los empresarios, es una buena fórmula para crecer como empresa y aportar al país.  Así que como en este 27 de abril y durante todo el año, invito a todos los empresarios a jugársela por el juego en Colombia.