Analistas

Mintransporte sigue enredado

(Aquí puede encontrar el audio de esta columna)

El nuevo director de la FCC (Comisión Federal para las Comunicaciones) organismo que regula las telecomunicaciones en EEUU, el señor Ajit Pai, sorprendió a la industria en el pasado Congreso Mundial de Móviles de Barcelona con sus primeras declaraciones. Pai en su conferencia, buscando aumentar su popularidad, explicó y defendió la desregulación de Internet. Ha resultado ser un enemigo declarado de la Neutralidad de la red, y aunque por ahora el gobierno de Trump está en etapa de anuncios, vuelve a revivir el fuerte debate que dio ese país durante el período 2005 a 2011. Como la industria digital es dinámica y cambia casi que todos los días, los desarrolladores de aplicaciones colaborativas y proveedores de ciertos contenidos buscan ampliar el horizonte del concepto, buscando eficiencias operativas entre otras.

El concepto de neutralidad de la red es un principio inherente a la creación de la red. Este concepto defiende que todo el tráfico de la red debe ser tratado por igual, es decir que todo contenido tiene el mismo valor y que las compañías que proveen el servicio de acceso a la red, las ISP, deben dar un tratamiento equitativo tanto a usuarios como a contenidos. Esto significa que un navegador no debe dar privilegio o preferencia a ciertos sitios, y que para acceder a determinado contenido no se puede favorecer el uso de determinados servicios. En la práctica, las cosas funcionan un poco diferente. En la India llevan dos años en el gran debate de cómo debe ser la neutralidad. Ese país ha desarrollado cientos de empresas de la industria de la tecnología y dependen altamente de Internet para sus procesos de investigación y desarrollo. La política pública ha sido objeto de diferentes críticas desde varios sectores empresariales (ver pdf 1).

Todas las industrias en general se han visto amenazadas por Internet. Hoteles, taxis, bancos, tiendas, hipermercados, aseguradoras, agencias y comercializadores han venido enfrentando en este nuevo Siglo XXI competidores que tienen poca infraestructura, generan pocos empleos directos y se basan en el concepto de colaboración entre usuarios para desarrollar comunidades. Los cambios comenzaron de manera dramática desde Napster, que permitió en los 90 compartir canciones en formato mp3, y que cambió la industria musical, hasta las poderosas redes sociales que están alterando en cada minuto los servicios y negocios. Lo más reciente, en el sector financiero colombiano, es el nuevo formato de transferencia de dinero que desarrolló Davivienda para pagar entre usuarios por redes sociales.

Desde el punto de vista de los medios, los que tenemos el privilegio de trabajar para los tradicionales como radio, televisión, revistas o periódicos, promovemos el uso intensivo de internet a sabiendas que la tendencia creciente de la pauta digital ha venido canibalizando sostenidamente la pauta tradicional. En 2017 tendremos un 35% de la torta publicitaria en Internet, pero no por eso los grandes medios salen a atacar la existencia de las normas de la red. Todo se modifica, pero buscar cerrar o cambiar las tendencias puede llevarnos a extremos peligrosos como Corea del Norte, China o Turquía en donde sí se han cerrado los accesos a importantes portales y existe la temida censura.

Recientemente los defensores de la industria tradicional de los taxis, aprovecharon la falta de decisión de varios años del Ministerio de Transporte para inflar su pelea con el servicio de Uber. Varios ministros han pasado por la cartera y no han sido capaces de lograr una fórmula muy sencilla: que todo taxi se pueda volver Uber y que todo Uber se pueda volver taxi. Suena tonto inclusive, pero la pelea sigue. Tiene razón el Mintic en defender la neutralidad de la red y ser coherente con la promoción de nuevos negocios digitales que van de acuerdo a las políticas de los últimos gobiernos. El problema creció y es totalmente responsabilidad de la cartera de transporte y no del ámbito de las TIC, quienes contestaron de manera elegante (ver pdf 2).