Analistas

La economía digital

El siglo XXI será recordado en el futuro como el del desarrollo de grandes tecnologías que rompieron paradigmas. Los testigos serán los “millennials”, es decir, quienes nacieron en la parte final del siglo pasado e inicios del actual. Jóvenes que durante su infancia crecieron con la masificación de los celulares e internet. La mayoría de millennials pronto considerarán a la radio y a la televisión como medios obsoletos. 

En los mismos años se desarrollaron los poderosos portales .com. Actualmente pasamos de la era del comercio electrónico, a un concepto más amplio: la economía digital. Una cosa es lograr que las empresas tengan un canal de ventas o servicio en red, y otra es comenzar a observar industrias que se transforman hasta lograr que toda la cadena de valor sea virtual y digital. 

La maduración de internet nos ha llevado a tener el primer invento del ser humano que no puede ser controlado por el ser humano. Podríamos estar en los inicios de lo que pronosticaron los hermanos Wachowski en su trilogía “Matrix”. Conviviremos de aquí en adelante con entes como Alibaba, Google, Facebook, Instagram, Snapchat, Yahoo, Ashley Madison, Second Life, Netflix, Amazon, Booking, Orbitz, Ebay, Pokerstars, Twitter y una cantidad de organizaciones “mundiales” que no están necesariamente sujetas a la regulación de un solo gobierno. Con la llegada del comercio a internet apareció por ejemplo Bitcoin, un trascendental invento dentro del desarrollo de la economía digital. Esta moneda es intangible, no se puede tocar. Puede utilizarse como medio de pago igual que los billetes físicos. Como en la cuenta del banco, Bitcoin aumenta o disminuye el saldo dependiendo de movimientos débito o crédito. La diferencia significativa es que no hay posibilidad de monetizar, ni de retirar billetes de un cajero automático.

El sector financiero colombiano, con tres importantes bancos, avanza en plataformas innovadoras dentro de esa tendencia. Grupo Aval lanzó hace pocos días durante la convención bancaria, su billetera digital. Esta aplicación móvil permite a los usuarios de los bancos de Bogotá, AV Villas, Occidente y Popular realizar transacciones sin usar efectivo. Bancolombia tiene un sistema sofisticado de pagos en línea y su propia billetera virtual. Davivienda, que lo hizo primero, hace algunos años desarrolló un mecanismo virtual por intermedio de los operadores de telefonía móvil. Los usuarios conectan sus cuentas con su celular para pagos y giros. 

Muy pronto el resto de bancos avanzarán en el mismo sentido, ya que todos coinciden en la necesidad de disminuir dramáticamente el nivel de efectivo en las calles colombianas. Se supone que menos billetes y monedas, disminuirán los niveles de criminalidad en nuestras ciudades.

Conscientes del cambio en el comercio y en las tendencias de los consumidores, grandes empresas, de la mano del sector financiero, han apostado por el desarrollo de la nueva realidad. Por ejemplo la compañía Iatai Andina, que logró con su presidente Sergio Arana, impulsar un medio seguro y novedoso para atender de manera simple ambas puntas de compradores y vendedores. La plataforma se llama Allegra y trabaja bajo el concepto de “all in one”. Un sistema de sistemas que permite crear un gran columna vertebral basada en tecnología, donde se interpretan las necesidades de los consumidores con una estructura transaccional, con oferta de bienes y servicios, aplicativos móviles y soporte interactivo. Es como un gran centro comercial totalmente virtual. Algo impensable hace apenas una década. Este es apenas un ejemplo de una de tantas empresas que trabaja con el supuesto de que la nueva economía digital superará pronto a la economía tradicional. 

Pronto aparecerán economistas que desarrollen teorías digitales. Tal vez con la nueva realidad tecnológica, las ecuaciones tengan mayor sentido y se puedan aproximar realmente a mercados mundiales de oferta y demanda. Algo que hubiera querido ver Adam Smith.