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Igualdad desde el principio

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Jorge Hernán Peláez

En Chile se viene dando un debate, que ha generado múltiples deliberaciones en medios de comunicación y estamentos del estado. El Partido Socialista chileno exigió que se establezca por ley que todos los colegios públicos sean mixtos. Uno de los de mayor renombre en Santiago, el Instituto Nacional, el viernes pasado realizó una votación interna que resultó en un debate monumental. El resultado final terminó con la decisión de 54,5% en favor de continuar siendo una institución de un solo género.

A partir de estos resultados, el partido político ha insistido durante toda la semana con mayor vehemencia en la propuesta. En la mayoría de países del mundo, también en Colombia, el actual sistema de educación reproduce las desigualdades sociales, incluyendo las desigualdades de género.

Directivos de colegios, profesores, alumnos, ex alumnos y padres de familia deben ser parte de los debates y de temas sensibles que afecten la educación. Se deben buscar espacios de reflexión, siempre con el propósito de generar ideas concretas para alimentar la discusión en torno a la definición del necesario tránsito hacia una totalidad de colegios mixtos en el país. Es fundamental establecer un sistema educativo público, gratuito, con alta calidad y especialmente que no sea sexista. No hay ninguna razón hoy en pleno Siglo XXI para tener a las mujeres separadas de los hombres en los salones de clases, gimnasios, buses, comedores y otros espacios de convivencia social.

En algunos colegios mixtos de Europa y Estados Unidos se ha discutido por décadas si materias como matemáticas, biología y ciencias deben dictarse en salones separados. Dicen los expertos en pedagogía que claramente los métodos de enseñanza deben ser distintos en este tipo de áreas, especialmente durante la adolescencia. Entre los 12 y 15 años, se observa que la mujer es mucho más intuitiva, definitivamente más ordenada y también con mayores habilidades, por ejemplo, para cerrar los problemas de álgebra, que el promedio de sus pares masculinos. Esto se puede debatir, sin necesidad de que el colegio no sea mixto.

Teniendo en cuenta que habrá familias ultraconservadoras que prefieren tener la opción de poder matricular a sus hijos en colegios de un solo género, es inevitable que la tendencia mundial nos lleva a eliminar esa distinción que hoy todavía sigue existiendo. Hay detractores que usan argumentos como el aumento de embarazos adolescentes. Hay defensores que resaltan que los colegios mixtos cumplen con la responsabilidad social de crear un ambiente con condiciones reales. Al final la educación también es una mezcla de colegio y familia, en donde el interactuar de cada individuo con los demás va formando el carácter y lo adapta más a la realidad.

Hay mujeres luchando por igualdad de salarios en todas las industrias, mujeres exigiendo respeto y convivencia y comportamientos mínimos de los hombres. Las desigualdades comienzan desde el diseño de la sociedad, y uno de los lugares donde se están reforzando las brechas es el colegio. La propuesta para nuestro país no me parece descabellada. La sociedad, las familias, empresas y en todos los círculos de seres humanos hay presencia igualitaria de hombres y mujeres. Si estudian juntos desde temprana edad, es más fácil que no perciban diferencias. Debemos recuperar el concepto de ética, valores y justicia desde la educación igualitaria. Una mejor sociedad, a largo plazo, si se tiene igualdad desde el principio.

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