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Especuladores de tapabocas

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Jorge Hernán Peláez

El planeta entero ha mantenido una gran expectativa por el desarrollo del Covid-19, o Coronavirus, que se ha expandido desde China hacia otras latitudes. Covid-19 ya se ha cobrado más de 2.000 vidas en corto tiempo.

La OMS ha advertido que la humanidad no está lista para una situación como esta, pues ya en Europa, el resto de Asia e inclusive América Latina (Brasil por ahora) hay casos de humanos infectados. Estas regiones diferentes a China deben lidiar con el desconocido virus que al parecer es de rápida propagación y para el cual todavía no se tiene una solución científica.

El ministro de Salud encargado Iván Darío González Ortiz ha tenido que ser el protagonista, en el período desde la renuncia del ministro anterior Juan Pablo Uribe y la designación del nuevo ministro Ruiz.

En rueda de prensa reciente ha explicado los diferentes protocolos en aeropuertos y puntos de inmigración que ha diseñado el ministerio junto a las otras autoridades. Incluyendo el proceso de repatriación de los colombianos que vinieron de Wuhan, me parece que González ha hecho una muy buena labor. Para ser un viceministro, que llegó de rebote y sin esperar a ser ministro, así fuera en encargo, ha tomado decisiones delicadas y explicaciones ante medios de comunicación serias y claras.

En recientes jornadas varios especialistas del sector salud, particularmente médicos del área oncológica, han realizado en diferentes medios digitales una delicada denuncia. Por diversos grupos de WhatsApp y Facebook los médicos y administradores de las IPS o clínicas explican que han tratado de comprar mascarillas n95, es decir, las indicadas por OMS para protegerse en prevención del coronavirus.

La triste realidad es que no ha sido posible. En este momento es casi imposible encontrar un proveedor o distribuidor que ofrezca la disponibilidad del producto. La alerta creció desde el miércoles cuando alguien que pudo contactarse con 3M, la empresa más grande del mercado, y el mayor proveedor, certificó que increíblemente tenían cero inventario en la actualidad.

La respuesta “no oficial” que se ventila en los grupos digitales es que los lotes de inventario se están vendiendo aceleradamente a destinos como Asia y Europa. No es posible encontrar una de estas máscaras en el mercado colombiano, y hasta hace unos pocos días estábamos completamente abastecidos. No hemos tenido afortunadamente el primer paciente diagnosticado con coronavirus hasta ahora.

No se consiguen en el mercado estos dispositivos por una sencilla razón: se crecieron las exportaciones de mascarillas n95. Al parecer, los distribuidores, al observar el crecimiento en Asia del Coronavirus, compraron todo el inventario y lo vendieron afuera del país, a unos precios exorbitantes, dejando a Colombia sin inventario, sin suministro, de una manera mercantilista e irresponsable. Dicen que hubo precio de venta hasta tres veces el precio normal de mercado.

Solamente en prevención, por ciertas poblaciones delicadas y por otro tipo de enfermedades, el sector salud tiene una necesidad recurrente. Las clínicas del país se deberán abastecer en algún momento. En las empresas fabricantes debe haber un mínimo grado de sentido común y de responsabilidad con la sociedad. Ojalá haya una pronta solución, ya que el virus algún día llegará y la población colombiana necesita tomar todas las precauciones, por encima de intereses comerciales y financieros de ciertas empresas. Imperdonable especulación.

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