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Chef ad hoc

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Clara María González, Margarita Cabello y Leonardo Espinosa conforman la terna enviada por el presidente Iván Duque a la Corte Suprema de Justicia para nombrar un fiscal ad hoc en el caso Odebrecht. Tienen buenas hojas de vida, pero no han caído bien en la Corte, donde podrían devolver la terna. El cargo no puede ser una designación cualquiera. Por ahora la investigación, y lo que se ha publicado en medios de comunicación, es como una pizza mal cocinada.

La designación del fiscal ad hoc debió darse desde un principio, no meses después. La pizza hay que volverla a hacer. Hoy la opinión pública mezcló todos los temas y algo de esto se observó en el debate del Congreso donde aparecieron nuevos ingredientes que le dañaron por completo el sabor. La aparición del vídeo de Petro contando billetes al mejor estilo de los mafiosos que históricamente ha señalado, desvió la atención.

Tienen razón sus defensores en cuestionar el momento de publicación, pero las explicaciones posteriores con contradicciones dejan mal parado al excombatiente guerrillero, hoy político profesional. Las explicaciones del fiscal Martínez, elaboradas en un peligroso ataque a Luis Fernando Andrade son igual de agrias y le dan mal olor a la pizza. En mi opinión, ya Martínez no tiene la autoridad moral para estar al frente de la Fiscalía. Prácticamente quedó desinflado cualquier intento de cargo público a futuro que él tuviera. Petro y Martínez quedaron en la lona.

El nuevo fiscal ad hoc deberá cocinar todo de nuevo. Para preparar la masa requiere harina de trigo, levadura, agua y sal. Luego debe mezclar los ingredientes: jamón, tomate, pasta de tomate, queso, orégano, albahaca, pimienta y romero. El Chef ad hoc debe cocinar por separado y en el proceso de hornear ir armando la nueva pizza Odebrecht.

La investigación debe ser lo suficientemente rigurosa para adicionar el jamón a la masa y luego mezclar en el momento adecuado el queso, y al final poner el orégano. No es lo mismo Andrade, Corficolombiana, Petro o Martínez. No se deben mezclar, como ha venido sucediendo, pues llegamos al linchamiento y matoneo digital de límites insospechados. Luis Fernando Andrade hoy enfrentará el juicio en libertad, y tiene el as bajo la manga de su nacionalidad estadounidense. José Elías Melo representante legal de Corficolombiana es un ingrediente aparte.

Debe mirar el Chef ad hoc hasta qué punto las declaraciones contra Melo buscan un principio de oportunidad, por parte de los brasileros. Néstor Humberto Martínez, fiscal general de la nación, malherido por los ataques de sus opositores con las grabaciones, es un ingrediente “sui generis” de la receta. Se debe apartar del todo y esto generaría otra nueva investigación. Petro ha nombrado a Julio César Ortiz como su abogado, litigante de cuestionables prácticas y oscuras intenciones. Ortiz casualmente es el apoderado de Odebrecht para la reclamación económica que ellos intentan ante el estado colombiano.

La presencia de Ortiz no es gratis y en nada facilita el proceso. En ocasiones los clientes se auto-incriminan públicamente cuando definen el tipo de abogado que contratan. Ni Petro, ni Martínez, ni el Grupo Aval, ni Melo, ni Andrade merecen el bullying digital al que se han visto expuestos. El Chef ad hoc, que separe los ingredientes y le presente a la justicia la pizza cocinada nuevamente. Es el juez quien debe tomar decisiones rápidas, al final determinando responsabilidades de cada uno de los ingredientes.

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