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Analistas 12/02/2021

Capoteando la turbulencia en Medellín

En los últimos tres meses he tenido la oportunidad de viajar en varias ocasiones a la ciudad de Medellín, principalmente para actividades periodísticas. Estando en la capital antioqueña, hablé con empresarios, colegas de otros medios y con muchos ciudadanos. Es indudable que desde que comenzó su mandato, el alcalde actual Daniel Quintero es tema de conversación recurrente a todo nivel. Como todo mandatario de una gran capital, los temas del día a día siempre generan reacciones en la ciudadanía, unas a favor y otras en contra por absolutamente todos los temas. Hay un movimiento que busca su revocatoria igual que en otras 10 capitales de Colombia.

Hay opiniones fuertes en medios de comunicación locales, comentarios en el Concejo de la ciudad y señalamientos por parte de los empresarios que se sintieron maltratados por la renuncia de varios “cacaos” de la junta de EPM. Esa renuncia masiva de la junta, quedó ligada a la demanda contra los constructores, interventores y aseguradoras de Hidroituango. Las decisiones audaces de Quintero sobre EPM generaron asombro, aplausos en un sector de la población y el natural rechazo de sus opositores que consideran que el episodio tras las renuncias de la junta y el gerente Rendón, abrieron heridas que no han sanado en una porción de la ciudadanía. Es difícil encontrar otro mandatario que haya tomado ese nivel de decisiones.

Como si ese escenario no fuera lo suficientemente hostil para Quintero, en las últimas semanas, los cuestionamientos subieron a otra escala cuando el expresidente Álvaro Uribe Vélez lo señaló de fomentar un “odio de clases” y sugerir que el gobierno nacional debería “intervenir” a EPM.

Quintero le tuvo que recordar a Uribe que hoy en Medellín el uribismo hace parte de la oposición. No es un detalle menor, pero recordemos que Uribe, por instrucción de la Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia, se encuentra en detención domiciliaria acusado de soborno y fraude procesal. Pelea de redes sociales que lo que si generó fue amplificar la discusión a nivel nacional.

Hay temas importantes que se deben definir en EPM. Todo el país está a la expectativa de la puesta en marcha y consolidación de Afinia, la nueva empresa del Grupo EPM, que va a operar en la Costa Caribe. Afinia reemplaza a la tristemente célebre Electricaribe, propiedad de la española Naturgy (antigua Gas Natural Fenosa) con quien la nación anda en pleito en un tribunal internacional por los recurrentes incumplimientos de servicio. En Medellín, en términos generales, cayó bien el nombramiento de la ingeniera Mónica Ruiz Arbeláez, vicepresidenta de Estrategia y Planeación, que asumió el cargo de gerente de EPM de manera provisional reemplazando a Rendón.

Ojalá pueda ser un nombramiento permanente, su hoja de vida es impresionante. Tiene una experiencia de más de 20 años en diferentes cargos en la entidad. Suenan muchos nombres para el reemplazo. La verdad en mi opinión dejar a Ruiz sería un gran mensaje de Quintero por todas las implicaciones que esto tiene. Lo que puedo anticipar es que vienen más decisiones audaces en la ciudad, muchas de ellas que seguirán incomodando a los “cacaos” antioqueños. Quintero seguirá en su línea capoteando la turbulencia en Medellín.