Analistas

Bogotá necesita del voto racional

Llegó el mes de las elecciones regionales en nuestro país y es hora de que cada ciudadano tome decisiones racionales. En Economía, que no es ciencia exacta, y que involucra sentimientos, emociones y algo de psicología; se define una decisión racional como aquella que un agente del mercado toma buscando maximizar sus beneficios de acuerdo a sus preferencias, teniendo en cuenta la información disponible. Hay múltiples modelos con ecuaciones que tratan de simular el pensamiento de los agentes económicos y, en resumen, siempre se encuentra que existe la dualidad de los agentes que buscan el beneficio personal sobre aquellos que buscan el beneficio colectivo, muchas veces generando equilibrios de Nash, como lo describe bien la famosa Teoría de Juegos. 

En la edición de mañana de este Diario tendremos un especial de candidatos a la Alcaldía de Bogotá. La periodista Salud Hernández y yo, tuvimos la oportunidad de entrevistar a los cuatro más importantes. En mi caso formulé siete preguntas económicas. Las respuestas que ustedes podrán leer y ver (en la versión web estarán los vídeos sin edición) arrojan puntos de vista diferentes y soluciones contrapuestas a los mismos problemas. Cada una de las campañas accedió a las preguntas de manera amable, respetuosa y respondiendo de manera constructiva. Sin duda, los cuatro candidatos están enfrascados en una discusión sana, que a veces es un poco técnica para el votante promedio. En general no hay ataques personales, lo cual debemos aplaudir, especialmente recordando lo que han sido elecciones en Colombia en campañas pasadas, llenas de veneno y destrucción entre políticos. En el último mes de contienda electoral, la perspectiva es que va a ser difícil esta lucha por llegar a uno de los cargos más importantes del país. Cada uno dejó ver algo de su estrategia y las visiones sobre problemas neurálgicos de Bogotá se convertirán en el centro del debate. 

A nivel personal debo decir que no tengo claro todavía por quien votaré. Las respuestas de cada uno de los cuatro candidatos me dejaron nuevas preguntas que ojalá se logren resolver en los próximos 20 días. Si puedo concluir, como muchos otros ciudadanos, que más que un político tradicional necesitamos alguien de perfil gerencial, que pueda conformar un buen equipo de trabajo y que recupere a la ciudad de situaciones de atraso en infraestructura, inseguridad, escasas vías y la anarquía que se vive en ciertas localidades. No podemos improvisar. La elección de alguien con perfil gerente o administrador no es sencilla. Los bogotanos tenemos una ventaja a nivel de información disponible. Ya Peñalosa fue alcalde y sabemos cómo lo hizo. Clara López y Rafael Pardo fueron alcaldes encargados por cortos períodos y también sabemos cómo lo hicieron. Francisco Santos fue Vicepresidente, que es un cargo ligeramente diferente a una Alcaldía, pero también le conocemos su accionar en el sector público. Los votantes tienen la historia como herramienta para saber de qué tipo es cada uno. 

Sabemos que todos tienen aliados de diferentes colores y posiciones políticas. La ciudad está divida y que el ganador tendrá una férrea oposición, situación que se puede volver saludable para efectos de control político y pluralidad de opinión. Sabemos que quien llegue deberá ejecutar y priorizar, las obras y proyectos que la capital tiene en pausa. El reto es enorme. Cada bogotano tiene en su cabeza un modelo de ciudad diferente y eso dificulta aún más la operación. Miles van a quedar descontentos con cada obra que inicie o cada anuncio. El nuevo gerente deberá ser inclusivo en estos términos para poder sacar adelante los proyectos. Para el Concejo de Bogotá también viene un reto importante de volver a ser el cabildo que una ciudad como ésta necesita. No nos podemos dar el lujo de seguir con una corporación cooptada por ciertos sectores de transportistas que bloquean todo lo que no les conviene. Bienvenida la racionalidad.