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Analistas 07/07/2021

Latam digital: ¿cómo vamos?

Jorge Fernando Negrete P.
Presidente de Digital Policy & Law

América Latina camina a distintas velocidades. Algunos países confían en la tecnología digital y la incorporan a su economía y sociedad en su conjunto, lideran una transformación digital acelerada en ciudadanos, empresas y administraciones públicas; otros carecen de visión. Un tercer grupo tiene visión, pero enfrenta particularidades locales que le impiden avanzar rápido.

Chile lidera. Diez años haciendo la tarea sin complicaciones que los detenga. En este tiempo, liberó eficientemente espectro con los precios más bajos de la región y estableció obligaciones de cobertura a lo largo y ancho de su territorio. Tiene la red 4G más grande de América Latina, con más de 90% de penetración. Ha mantenido un sistema de cuatro operadores y el Arpu (ingreso promedio por usuario) más alto de la región. Es simple: precio bajo de espectro, más ingreso alto es igual a inversión.

Brasil prepara la licitación 5G más grande de la región. Modificó su ley de telecomunicaciones para dar certeza a las inversiones, limpia de impuestos especiales al sector y creó al Ministerio de Comunicaciones en plena pandemia. El regulador Anatel mantiene una gobernanza impecable, un plan de trabajo dirigido a desregular, facilitar la renovación de frecuencias, busca la convergencia, promoción de la inversión e innovación.

Brasil ofrecerá la mayor cantidad de espectro en su historia, el precio de espectro más accesible en la región y 95% del valor será retribuido en inversiones. Brasil presentó una robusta agenda digital, quiere conectar la mayor cantidad de carreteras y el Amazonas, desarrollar negocios con Internet de las cosas, Inteligencia Artificial y Big Data. Su mercado tiene escala con tres operadores y un Arpu de US$6 promedio para una población de 211 millones de habitantes.

México pertenece al segundo grupo, carece de agenda digital y visión. Me preocupa que el IFT, contando con un relevante prestigio internacional, apoyo social, de medios de comunicación, independencia jurídica y política, comienza a desconcentrarse. Hoy sostiene un conflicto con el órgano de competencia económica (Cofece), se percibe públicamente la debilidad institucional entre los comisionados y su gobernanza interna, el mercado mexicano de las telecomunicaciones no es convergente, menos será hiperconvergente para 5G y eso es grave en Norteamérica, el T-MEC, para el derecho a la información y la innovación.

El IFT sobreregula y genera incertidumbre en materia de frecuencias del espectro asignadas. El IFT debe visibilizar su hoja de ruta 2021-25 con acciones concretas. ¿Las buenas? El IFT puede reactivar el sector cuando quiera y tiene dos operadores poderosos con infraestructura, integrados a los tres grandes de Norteamérica para construir el mercado digital más grande de occidente. Su Arpu es de US$5,50 y un mercado de 130 millones de personas.

Colombia, pertenece al tercer grupo. Nadie como Colombia para proponer y debatir el universo digital, pero tiene el más complejo sistema de competencia en la región, con cuatro operadores móviles e inversiones públicas en Movistar, Bogotá, Cali y Medellín, así como muchos operadores móviles virtuales. Poca eficiencia y mercado distorsionado. Tiene uno de los dos espectros más caros de la región, el Arpu más bajo (US$4) y un mercado de 48 millones de colombianos. ¿La amenaza?: WOM, el nuevo telco low budget. Bajará más el Arpu, beneficiará de inmediato a los ya conectados, pero quitará financiamiento a la expansión de cobertura.

Colombia, a pesar de todo, cuenta con uno de los despliegues más agresivos de radiobases en Latinoamérica, vía la banda de 700 Mhz. Lo realizan Tigo y Claro. Movistar adquirió la división telecom de DirectTV por su espectro y ya se advierte una inesperada competencia por infraestructura.

No hay hazaña digital sin inversión e innovación. Ambas nacen con política pública y regulación digital. ¿Cuál es la correcta?