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Innovación post-pandemia

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Javier Villamizar

Algo indiscutible es que las crisis dejan huella y transforman los modos de hacer, de ser y de proceder que considerábamos habituales. También es cierto que las crisis son históricamente uno de los más grandes motores de la innovación. Esto aplica para cientos de actividades diarias que tendrán que adaptarse a medida que el mundo se mueva a una etapa de convivencia con el covid-19.

Como consecuencia de las restricciones sanitarias y de movilidad, muchos negocios tradicionales estarán en riesgo de desaparecer y otros emergerán en respuesta a una renovación de valores y los cambios de percepciones y costumbres a los que nos veremos obligados.

Ahora que en muchos países se está pasando a una nueva fase de re-apertura, estamos viendo cómo la nueva realidad afecta de manera coyuntural los entornos empresariales, pero a su vez genera oportunidades de innovación en modelos de negocios, productos y en servicios que se hagan necesarios de ahora en adelante.

Cualquier empresa que tenga la ambición de seguir creciendo y mantenerse relevante en la etapa post-pandemia está obligada a acelerar su transformación digital para fortalecer su oferta “online”, desarrollar canales de interacción directa con sus clientes, apalancarse en el marketing digital, ofrecer medios de pago electrónicos, expandir sus opciones de entrega a domicilio, etc.

La necesidad de soluciones de protección y bioseguridad por parte de los negocios de servicio y atención personal como restaurantes, spas, peluquerías entre otros, impulsará la innovación en tecnologías que faciliten el control y monitoreo preventivo del personal.

Por otro lado, es claro que las instituciones prestadoras de salud estarán interesadas en minimizar la asistencia de pacientes a hospitales y consultorios, lo cual incrementará la demanda de soluciones, plataformas y equipos que permitan ofrecer servicios de atención primaria de manera remota.

Aunque hoy en día los sistemas de salud y educación se han acomodado a las restricciones de movilidad usando plataformas de videoconferencia, mensajería y telefonía móvil, a largo plazo se volverá un factor estratégico diferenciador la adopción de aplicaciones y sistemas especializados que permitan una experiencia mas cercana al mundo real y ofrezcan mecanismos de control, supervisión y auditoría.

El coronavirus ha obligado a la cultura y al entretenimiento a digitalizarse de manera acelerada. Todos los espectáculos deportivos, artísticos y culturales tendrán que transformarse en los próximos meses porque el distanciamiento social será la norma prevalente en el mundo.

Museos, salas de cine, teatros, bibliotecas, academias, parques temáticos, conciertos, eventos deportivos y culturales, ferias y festivales tendrán que incorporar tecnologías digitales de “streaming” o realidad virtual y aumentada, que ofrezcan experiencias de inmersión total en eventos remotos de manera que se pueda acelerar una recuperación del consumo cultural en vivo.

La crisis ha forzado cambios radicales en los hábitos de los consumidores, quienes se han visto forzados a mover de manera rápida muchas de sus actividades al mundo digital. Hoy más que nunca se hace imperativo que una gran mayoría de empresas sin importar su tamaño, adapten sus productos y servicios a un modelo digital o semi-digital lo cual ya está despertando una nueva ola de innovación tecnológica.

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