Analistas

Innovación al borde del estancamiento

Hace sólo seis años, la compañía Apple lanzó el teléfono móvil que le dio un revolcón al mercado, tres años más tarde, el para unos genio y para otros villano, Steve Jobs, hizo historia otra vez al anunciar un invento revolucionario para la industria de la computación, la tableta iPad. Hoy en día, esos actos de “magia” y derroches de innovación son cada vez menos frecuentes, no solo en las huestes de Apple sino en general en el mundo de la tecnología.  
 
Tyler Cowen, uno de los economistas más reconocidos en Estados Unidos, es también uno de los principales proponentes de una teoría que explica que la evolución tecnológica y el crecimiento de los países ricos,  han venido desacelerándose en las últimas décadas, no necesariamente debido a cambios de gobierno o de gerencia en las compañías líderes ni en decisiones políticas de sus mandatarios, sino como un paso natural en el proceso evolutivo. En su libro “El gran estancamiento”, Cowen asegura que la era de grandes innovaciones, donde vimos la aparición de tecnologías como la electricidad, la radio, televisión, la luz eléctrica, el internet, los teléfonos móviles y los automóviles baratos, está estacionándose en un punto donde las mejoras son incrementales y no tan dramáticas. Según la teoría de Cowen, la velocidad de innovación tecnológica en dispositivos que hace unos años considerábamos revolucionarios como los computadores o las tabletas, va a experimentar una desaceleración similar a la que la industria aeronáutica sufre hoy en día, ejemplo de lo cual es el hecho de que aviones como el Boeing 747 diseñados y construidos hace más de 40 años aún siguen volando con pequeñas variaciones sobre un diseño del siglo pasado.  
 
Emprendedores exitosos, íconos de la era del internet como Peter Thiel y Max Levchin, co-fundadores de la plataforma de pagos en línea PayPal, concuerdan con Cowen y al mismo tiempo argumentan que la innovación tecnológica hoy en día, se encuentra en una situación crítica y cada vez más se hacen necesarias empresas y corporaciones que no sólo fomenten el cambio frenético de una moda a otra. 
 
Los ojos del mundo tecnológico estarán puestos en los anuncios que la compañía de Cupertino, hará el próximo 10 de Septiembre. Apple necesita mostrar al mundo que su motor de innovación está vivo y que tienen gasolina para rato. Las especulaciones sobre lo que se anuncie son variadas; van desde el lanzamiento de un iPhone de bajo costo, la introducción de un iPhone mejorado con un lector de huellas dactilares, hasta el anuncio de un “reloj inteligente” o un televisor. Cualquiera de los anteriores sonará como una confirmación de la teoría de Cowen y muchos nos estaremos preguntando si realmente estamos siendo testigos de algo innovador o simplemente de un intento de tantear el camino a seguir, dando palos de ciego, sin ninguna meta concreta.
 
Este estancamiento de Apple no solo le traería problemas internos; para nadie es un secreto que muchas otras compañías han tenido un crecimiento paralelo siguiendo el camino trazado por la compañía de la manzanita y en algunos casos copiando sus diseños y tecnologías. Estos “seguidores” o “imitadores” pueden enfrentar una crisis similar si en su proceso de innovación no han podido desarrollar tecnologías que los ayuden a diferenciarse y a construir plataformas base para productos futuros.
 
Como ha pasado con otro tipo de tecnologías, a veces el estancamiento no es necesariamente culpa de las personas o las compañías que fabrican un determinado producto, la limitante puede estar determinada por condiciones físicas que el ser humano no ha aprendido a superar. Una de ellas, que afecta por igual a los teléfonos inteligentes, las tabletas y los vehículos eléctricos, es el tema de los límites físicos de los sistemas de almacenamiento de energía eléctrica cómo son las baterías. Hasta que no haya un descubrimiento revolucionario que permita incrementar la densidad de energía por unidad de volumen de manera drástica, cada vez más los nuevos teléfonos inteligentes tendrán una menor diferenciación con el modelo anterior y el apetito de los usuarios por actualizarse se verá disminuido.