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Analistas 15/09/2021

¿Cuál será el futuro del trabajo?

Hugo Díaz Luna
Profesor INALDE Business School

De acuerdo con el MIT, en 1790, el 90% de la fuerza laboral correspondía a granjeros; en 1910 solo el 31% lo era y en la actualidad únicamente el 2% corresponde a este perfil, lo cual demuestra que los cambios en los perfiles profesionales a medida que avanza la era industrial y digital son una realidad.

La organización Cognizant, en Teaneck, New Jersey, Estados Unidos, llamada el “centro del futuro del trabajo”, coincide con la necesidad de formar destrezas muy diferentes por la economía digital.

Mark Weiser, científico informático del siglo XX, líder en Xerox PARC (Palo Alto Research Center), centro de investigación muy reconocido en los años ochenta por inventos como la impresora láser, el modelo del computador moderno o el protocolo Ethernet, el cual es la base para la conexión de dispositivos en redes locales, afirmó en 1991 que “las tecnologías más profundas son aquellas que desaparecen. Ellas se tejen en la fábrica de la vida diaria hasta ser indistinguibles”.

Esto se ha comprobado con la evolución del PC, el internet y los teléfonos inteligentes; nadie concibe su vida diaria sin estas herramientas tecnológicas. Lo mismo sucederá con la inteligencia artificial que se volverá indispensable, cambiando radicalmente el mundo empresarial.

Para este nuevo entorno competitivo, los expertos convocan la necesidad del upskilling o desarrollo de destrezas adicionales a un mismo rol y del reskilling o la formación de capacidades nuevas hacia otros roles, los cuales se configuran en las siguientes tres dimensiones:

Competencias hacia la productividad

Las nuevas habilidades, para optimizar variables de productividad, deben gestionar procesos de tercera generación, es decir la posibilidad de la colaboración hombre-robot, también conocido como “cobot”. Esto debe complementarse con metodologías HCD (Diseño centrado en personas), para hacer mejor el modelo de negocio conocido, con aprendizajes automatizados hacia el mejoramiento de los propios procesos.

Competencias hacia la generación de valor

Las nuevas habilidades invitan a los profesionales a pensar de afuera hacia adentro, aprender diferente, utilizar datos para experimentar, abrirse a ecosistemas, innovar con terceros y crear estructuras agiles. Con estas habilidades se lograrán descubrir elementos de verdadero valor para los modelos de negocio actuales. La productividad ayuda a mejorar las actividades empresariales, pero la generación de valor permite que esas mejoras sean sostenibles en el tiempo.

Competencias hacia la reconfiguración de modelos de negocio

Son aquellas orientadas a la creación de modelos de negocio que evolucionen de manera continua y necesarias para entornos de alta incertidumbre. Evolucionar de una versión 1.0 a una 5.0 y luego llevarla hacia la X.0 será el reto empresarial hacia variables de valor en un futuro no conocido. Para ello se vuelven determinantes competencias como ser siempre Beta, gestionar análisis de datos de forma profunda, experimentar de manera continua con modelos de inteligencia artificial, fallar rápido y de forma económica.

Construir competencias con una mentalidad orientada a la confianza favorece la inclusión de interacciones de empatía, las cuales son contrarias a muchas reglas actuales, guiadas por la antipatía o la desconfianza. Aprender de metodologías de innovación disruptiva, es decir, que apropien nuevas tecnologías, son necesarias para anticiparse a un mejor futuro profesional y empresarial, en entornos desconocidos como los que hoy son comunes en todas las industrias.

Las investigaciones de Cognizant y las tres dimensiones anteriores son guías complementarias hacia el trabajo del futuro. Sin embargo, la mayor competencia empresarial estará basada en la manera como se aprenden, se desarrollan y se descubren las nuevas destrezas, habilidades, capacidades, modelos y metodologías para generar valor de manera constante a todo el ecosistema empresarial del futuro.