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El CES -que hoy es el nombre del evento y que originalmente fue el acrónimo de Consumer Electronics Show- es uno de los puntos de encuentro más influyentes del mundo para el ecosistema de tecnología de consumo: se realiza cada año en enero en Las Vegas, y reúne fabricantes de hardware, desarrolladores de software y creadores de contenido alrededor de productos y soluciones pensadas para facilitar la vida de los consumidores. En la edición 2026, identifiqué varias tendencias clave que marcarán el rumbo futuro de la integración entre la tecnología y el mundo laboral.
1. Autoatención del cliente:
El aumento de los costos laborales en servicios está acelerando soluciones donde el cliente se atiende solo. En retail, las cajas de self-checkout y kioscos evolucionan con visión computarizada para hacer la operación más simple y, sobre todo, reducir pérdidas (errores, fraude y robo) con validaciones en tiempo real. Y en alimentos y bebidas, la autoatención ya no es solo “despachar”: es experiencia. Vimos vending de nueva generación que prepara al momento (café, helados), propuestas con “show” robotizado (como algodón de azúcar) y hasta chocolate impreso en 3D. El mismo principio aparece para los bares: dispensadores de cerveza de autopago, donde el usuario paga por consumo (por onza/volumen), reduciendo filas y necesidad de personal.
2. Tareas 4D (Dull, Dirty, Dangerous, Dear):
Cada vez cuesta más encontrar personas dispuestas a hacer ciertos trabajos: los que se denomina como tareas 4D -aburridas, sucias, peligrosas o “caras” (costosas, ya sea por riesgo, error o disponibilidad). En el CES esto se tradujo, sobre todo, en dos caminos claros: (i) Robots para limpieza “difícil” y de gran escala. No solo aspiradoras domésticas, sino automatización de higiene en entornos reales: por ejemplo, robots orientados a limpieza autónoma de baños comerciales y equipos para superficies amplias con foco en reducir carga física y estandarizar resultados.
(ii) Exoesqueletos para aumentar capacidad humana. Dispositivos que no reemplazan al operario: le quitan carga al cuerpo, aportando fuerza y soporte adicional en tareas repetitivas y de alto desgaste (levantamiento, empuje, largas jornadas de pie).
3. Conducción autónoma:
La conducción autónoma dejó dos mensajes claros. El primero es el contraste de enfoques: Tesla (que no estuvo como expositor) insiste en una ruta “vision-first” -Tesla Vision, basada principalmente en cámaras-. Eso contrasta con buena parte del resto de la industria, que se mueve hacia fusión de sensores (cámaras + radar + LiDAR). En el CES 2026 se vieron propuestas donde ese hardware extra es visible (por ejemplo, el robotaxi de Zoox), lo que a ratos hace que el vehículo se perciba menos “auto de calle” y más “plataforma tecnológica”.
El segundo mensaje es que la autonomía ya no es solo un tema de autos particulares: está entrando con fuerza a la maquinaria industrial. En CES 2026 se destacó cómo la autonomía y la IA se están integrando a equipos de minería y construcción (Caterpillar + Nvidia) y también en operación agrícola (Kubota mostrando soluciones autónomas para tareas específicas).
Continuaremos en la próxima entrega con las tendencias restantes: Robots humanoides, gafas de realidad aumentada, cuidado del hogar, y cuidado de la salud.
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