Analistas

Por un archipiélago indivisible

 

Desde la región Caribe hemos manifestado de forma constante nuestra preocupación por la manera como el Gobierno Central maneja los asuntos fundamentales y vitales de las regiones. 
 
Por esta razón, encontramos relevante apoyar y valorar todas las manifestaciones a favor de los legítimos derechos que tiene la República de Colombia y en especial la región Caribe y su Departamento Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina que, en conjunto, representa una unidad geográfica, política, económica y natural que no admite, de manera tajante, su fragmentación.
 
Hay que recordar enfáticamente que nuestro Departamento Archipiélago de San Andrés es la frontera más importante que tenemos con el gran Caribe porque nos brinda una cobertura de integración en política internacional con Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras y Jamaica.
 
Así lo entendió el ex presidente Alfonso López Michelsen, quien acuñó la expresión ‘Respice Similia’ que significa “mirar a tus semejantes”, gracias a la cual logró implementar una política exterior que incluía elementos fundamentales para la integración con países de América Latina y el Caribe.
 
Se permitió así desplegar una detallada delimitación de la frontera marítima de Colombia en esa zona geográfica como ratificación, contundente, no solo de la soberanía colombiana sino de la confirmación, a través de los tratados internacionales, de esa unidad insuperable que representa nuestro archipiélago para la nación colombiana que ha robustecido un equilibrio geopolítico en la Región.
 
 Por lo mismo, no se puede menoscabar por las acciones equivocadas de gobiernos que manejan su política exterior con una tendencia fuertemente presidencialista como el gobierno de Nicaragua y no basados en un Estado Social de Derecho.
 
Para la región Caribe y en especial para nuestros hermanos del Archipiélago de San Andrés, extendemos el más sincero respaldo porque ellos han demostrado, sin vacilaciones, que nos une una bandera, un escudo y una raza pluriétnica.
 
Este sentido de unidad y hermandad lo han demostrado a lo largo de la historia no solo cuando solicitaron al reino de España una pronta gestión del Virreinato sino cuando se expidió la Real Orden de 1803 que segregó a nuestro Archipiélago de la Capitanía de Guatemala y lo anexó al Virreinato. 
 
Más tarde, cuando se produjo la independencia juraron lealtad al adherirse, voluntariamente, a la Constitución de Cúcuta de 1821. Igualmente, hay que reconocer su inmenso patriotismo cuando un contingente de sanandresanos se desplazó hasta Leticia cuando tuvimos el enfrentamiento con Perú entre los años 1932 y 1933. Ellos no dudaron en derramar sangre en defensa de su territorio colombiano.
 
El Movimiento Autonómico Colombia País de Regiones que estamos consolidando ha hecho un seguimiento permanente al litigio interpuesto ante la Corte Internacional de Justicia y por eso hemos realizado reuniones constantes con líderes del archipiélago.
 
Ellos ven con preocupación el acoso persistente de las autoridades nicaragüenses que de alguna forma no solo irrespetan el Tratado Esguerra-Bárcenas suscrito en 1928 sino que intranquilizan la pacífica actividad pesquera de nuestros hermanos raizales.
 
A la región Caribe le interesan todos los aspectos de la dinámica internacional porque somos el rostro de Colombia y por ello no se puede permitir la división de nuestro San Andrés, no se puede permitir el rompimiento del equilibrio ecológico de este paraíso donde los raizales han conservado su hábitat de forma impecable. 
 
Esta es la oportunidad para que aprendamos de ellos, de su comportamiento pacifista, de su respeto por el medio ambiente y también para que mostremos nuestra solidaridad y anhelos de mantener la unidad geográfica, política y económica de esta Gran Colombia.