Analistas

Computadoras, niñas y la educación

La ciencia de la computación y la programación deberían ser asignaturas obligatorias desde primaria. Así lo creen países como Israel, Japón, Finlandia e Inglaterra, que en los últimos años han ido implementando tan ambiciosa política educativa. Estamos en la era de la tecnología. El éxito de más de 95% de las industrias actuales depende de ésta. En los últimos 20 años, compañías exclusivamente tecnológicas han ido copando los puestos más altos de los listados de las empresas más importantes del planeta.

Por otra parte, en un futuro no muy lejano, la diferencia entre una nación y otra la establecerá el nivel de conocimiento de las nuevas tecnologías y su correcta aplicación. Asimismo, la solidez de un país estará ligada a una mano de obra calificada que cuente con habilidades avanzadas en programación, entre otras cosas.

Los educadores coinciden en que la enseñanza de computación desde una temprana edad mejora el pensamiento lógico y creativo de las niñas y de los niños. Bajo esta lógica, Japón ha ido preparando a miles de docentes para que en 2020 todas las escuelas de primaria enseñen programación de manera obligatoria. Para 2021 sería obligatoria en secundaria y en 2022 en educación superior. En Inglaterra, la ciencia computacional es obligatoria entre los 5 y 16 años. Desde primaria los estudiantes comienzan a familiarizarse con el funcionamiento de los algoritmos, ‘echar’ código y aprender lenguajes de programación como Java.

En Estados Unidos, se preguntarán muchos de ustedes, la enseñanza de estas ciencias aún no es obligatoria. Y no porque no quieran, sino que aún están lejos de tener suficientes profesores de informática. Sin embargo, expertos estipulan que en menos de una década habrán incorporado la materia al curriculum escolar. En ese sentido, el gobierno ha invertido miles de millones de dólares para cerrar esta brecha con los países anteriormente mencionados.
Colombia está en mora de sostener una profunda discusión al respecto. No se puede desconocer que ha habido debates, pero estos se han quedado en tímidas discusiones de expertos sin apenas trascendencia.

A fecha de hoy, nuestro país está lejos de poder contar con un sistema educativo que pueda garantizar una educación plena en programación. Antes que llegar a ello, tenemos que resolver problemas acuciantes. No obstante, ello no debe impedir que los gobiernos comiencen a elaborar un programa que nos diga que antes de un cuarto de siglo nuestras hijas van a estudiar ciencia computacional después de transición.

El futuro de un país se puede entrever en los debates de nuestros políticos. También en los programas de gobierno que ofrecen los candidatos durante las campañas políticas. Hasta donde he podido observar, ningún candidato actual habla sobre esto. Ni siquiera de manera tangencial.

Nuestro discurso nacional sigue girando en torno a lo mismo de siempre. Es un círculo vicioso que no nos deja entrever hacia dónde debemos avanzar como sociedad. Mientras aquí nos burlamos del segundo nombre de una candidata presidencial, otros países piensan en cómo preparar a sus jóvenes para competir con la voraz inteligencia artificial que va a eliminar centenares de trabajos.

¿Que opinarán los treinta y pico candidatos sobre la enseñanza de la programación?