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Analistas 31/01/2018

Candidat@s, ¿y la tecnología?

Diego A. Santos
242 Media Director No Ficción

En un país con tantos problemas como el nuestro, es apenas lógico que algunos temas que deberían ser prioritarios y de profundos debates pasen a segundo plano. Por ejemplo, uno de ellos es el de la tecnología, tan central y crítico para nuestro futuro.

Sin embargo, más allá de alguna frase suelta en lo que va de campaña, ninguno de los candidatos y candidatas con serias aspiraciones a la Presidencia ha dado a conocer su visión concreta sobre qué ofrecen en el campo tecnológico.

En la propuesta programática de Sergio Fajardo se habla de trabajar “por una educación de vanguardia con las nuevas herramientas tecnológicas”. ¿Cuáles son esas nuevas herramientas? ¿Y qué es una educación de vanguardia?
“La ciencia, la tecnología, la innovación, el emprendimiento y la cultura serán los protagonistas de una nueva Colombia”, explica Fajardo en una frase que dice todo y nada el mismo tiempo, pero sobre todo nada.

Germán Vargas Lleras, en su espacio de propuestas, expone sus ideas sobre salud, economía, seguridad, familia, infraestructura, vivienda, justicia, turismo y educación. ¿Y tecnología? Se encuentran algunas menciones en infraestructura y educación.

En infraestructura señala que incluirá “un estímulo a la investigación y desarrollo en nuevas tecnologías para el desarrollo de materiales y gestión de redes secundarias y terciarias”. Y en educación subraya implementará un mayor uso de las tecnologías entre los niños. ¿Se referirá a programación, uso de tabletas, clases de informática o a una mayor capacitación de profesores en el arte de sistemas? ¿O ninguna de las anteriores y algo más futurista?
Iván Duque, probablemente el candidato más entendedor del gran reto digital y tecnológico que tiene Colombia en los próximos años, tampoco se ha pronunciado mucho al respecto.

En su página habla de crear puntos de encuentro de tecnología para fomentar la cultura y de fortalecer las plataformas tecnológicas para la recolección de recursos colectivos (‘crowdfunding’) y darle relevancia a la educación digital.
Por su parte, Martha Lucía Ramírez es la única que en su página web tiene un rubro destinado a la tecnología, pero lejos de exponer una propuesta, invita a la gente a que las haga con la siguiente explicación: “en ciencia, tecnología e innovación nuestro país tiene enormes deficiencias”, dada “la poca importancia que tiene este componente en el sector público y en el privado. El primero viene reduciendo gradualmente el presupuesto para CT&I, y el segundo no participa lo suficiente”. Y ahí acaba todo.

La tecnología es una ciencia que impacta cada rincón de nuestras vidas, por eso sorprende que las propuestas sean tan superficiales y poco concretas. Puede ser que la tecnología le importe a muy pocos, y que ésta no dé votos, pero en torno a ella va a girar la economía del país, la educación, la cultura, el desarrollo, el bienestar y muchas otras cosas más.

¿Tenemos un plan para ser el Silicon Valley de Sudamérica? ¿Cómo vamos a regular, si es que vamos a hacerlo, el uso de las aplicaciones que se avecinan? ¿Qué incentivos van a tener los emprendedores digitales? ¿Qué debate plantean en torno a los monopolios que están construyendo las grandes empresas tecnológicas estadounidenses? ¿Vamos a tener una política proactiva o reactiva? Tantas y tantas preguntas….

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