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Analistas 03/07/2021

Marketing simple, no complejo

Carlos Fernando Villa Gómez
Consultor de Mercadeo

Cuando se publicó el libro ‘El Poder de lo Simple’ de Jack Trout en 1999 no fueron pocos los que comentaron, y siguen comentado sobre él, además de ser uno de los libros que más verdades dice sobre lo que es el mundo de la administración actual, y sigue siendo de los más aclamados y aceptados, pero desafortunadamente menos seguidos, aunque dicen que todo lo dicho es realmente necesario. Y durante la pandemia y una vez pase, sí que es para aplicar.

El reconocido consultor y analista de mercados y el mercadeo John Mariotti, publicó en 2008 el libro ‘The Complexity Crisis’, haciendo un llamado sobre lo que se vivía entonces como consecuencia de la complejidad con la cual se estaban orientando y manejando las cosas en los mercados, como otra voz de alarma para muchos empresarios que pensaban que lo complejo y complicado era la mejor forma de orientar las organizaciones. Y hoy, cuando nos estamos aproximando al final de esta pandemia, sí que vale la pena dar una mirada al tema.

La actualidad mundial exige soluciones porque pareciera que la actividad diaria se hubiera convertido en “apagar incendios” que son más comunes a medida que pasa esta situación, inesperada pero que ha cambiado al mundo.

Ambos textos son una propuesta de trabajo para actuar sin complicar ni enredar lo que ya está suficientemente difícil, no solo de entender sino también de implementar.

Dice Mariotti, que “la complejidad debilita, desmoraliza y desanima que es lo que menos se requiere en el difícil mundo moderno; lo que se necesita verdaderamente es esperanza, optimismo, ideas, soluciones y, sobre todo, actitud positiva para la búsqueda, el logro y el desarrollo de las mejores soluciones”, para lo cual, comenta, se requiere la participación de todos en la medida de las capacidades de cada quien, siendo siempre conscientes de que la actitud es la base.

Algunos de los consejos de Mariotti para eliminar la complejidad son:

Tratar de estar siempre motivado, de buen ánimo, destacando y mencionando lo bueno que sucede, aprendiendo de lo malo, sin ser víctima sino aprendiendo de esas experiencias.

Siempre hay que tomar decisiones, y cada persona determina cómo reaccionar ante las alternativas que se le presentan, seleccionando con quiénes se vive, y el efecto de lo que pasa; de ello depende la manera como se desarrollan las actividades de cada uno.

Cuando Mariotti atravesó dificultades por la que pasó al sufrir un accidente que lo tuvo al borde de la muerte y le preguntaron los médicos que lo recibieron en el hospital si era alérgico a algo, respondió “sí, a la gravedad, a perderme el nacimiento de mi hija y a que me traten como si me fuera a morir…, no quiero que me consideren y operen como alguien que se está muriendo para salvarle la vida; háganlo como se hacen las cosas con un ser humano que vive, sin complicaciones, facilitando las cosas, porque estoy vivo, ¡no muerto!” Y hace poco volvió a vivir situaciones complicadas y complejas para superar un cáncer.

En mercadeo, hoy más que antes, se necesita evitar a toda costa la complejidad que se aprecia en todos los campos; de lo contrario, los clientes leales serán menos y la inestabilidad generada por la pérdida de mercados (clientes) será el común denominador en todos los escenarios.