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Analistas 27/04/2021

La tributaria frenará la bicicleta

Carlos Ballesteros
Gerente de Bike House

El gobierno colombiano, después de varios meses de entregar subsidios y asumir gastos extraordinarios, busca nuevos recursos para disminuir el acelerado déficit fiscal. La mejor manera de hacerlo sería atacando, ante todo, el viejo cáncer de la corrupción que despilfarra de lejos un valor superior al que se recaudaría por la reforma, en lugar de intentar gravar distintos productos que afectarán el bolsillo de millones de personas.

Para el caso en análisis, con el afán de obtener más fondos, el Estado busca hasta en el mercado de las bicicletas, incrementar la tasa del IVA sin tener en cuenta el uso masivo de esta máquina, que es una aliada para disminuir el contagio, mejorar la salud física y psicológica de la ciudadanía, promover la movilidad sostenible y aportar a la conservación del planeta.

Pareciera que en el Gobierno quisieran borrar con el codo lo que hicieron bien antes con la mano. A partir de enero del año 2020 las bicicletas con valor inferior a 50 UVT quedaron sin IVA y las de valor superior bajaron el impuesto del 19% al 5%.

Sorpresivamente, en lugar de promover el uso de la bicicleta como una estupenda alternativa en momentos de crisis, la nueva reforma busca que el sector del ciclismo aporte más de lo que ha hecho en la pandemia, pues su práctica se incrementó de manera exponencial como medio de transporte, aporte a la salud y el bienestar ciudadano. Se convirtió en una forma concreta para sacar a la gente de la rutina y del tema repetitivo de la pandemia.

Tristemente, desde décadas atrás, Colombia es reconocida internacionalmente por la corrupción, la ineficiencia de la justicia, la violencia, la inseguridad y la desigualdad, entre otros factores negativos. Y como si esto fuera poco, podríamos sumarnos a la lista de países en los que la bicicleta no es vista como la movilidad del futuro y de paso donde su robo crece exponencialmente cada día dejando víctimas inocentes, sin poder judicializar, en algunos casos, dicha infracción debido al mal llamado nombre de delito menor que deja en libertad los atracadores de forma rápida .

Mientras en otras naciones existen menos impuestos, más facilidades, incentivos monetarios por su uso y hasta bonos para promover el empleo de la bicicleta, en Colombia se busca recaudar más dinero por su compra. El fenómeno de apoyo es más marcado en los países europeos donde hay un arraigada cultura del pedal y para el caso latinoamericano naciones como Chile (con cero arancel para todas las bicis), Ecuador (con cero arancel para bicicletas de uso competitivo) y Perú, sin tener tradición ciclística, nos dan ejemplo.

El Estado colombiano debería promover aún más el uso del caballito de acero que de paso nos ha traído triunfos internacionales como ningún otro deporte, dando una cara amable del país ante el mundo. Nuevos escarabajos surgirán, aunque no será gracias al aumento de los tributos. Pero cuando se obtenga un triunfo internacional seguramente, algunos funcionarios, levantarán el trofeo de la victoria y lucirán orgullosos la camiseta de líder, sin haber sido los mejores coequiperos.

Ojalá que el freno que la tributaria busca ponerle al sector del ciclismo, permita mantener el equilibrio. Mientras en muchas partes del mundo la bicicleta es reconocida por sus beneficios, en Colombia la reforma quiere atravesarle un palo a la rueda.

El solo hecho de querer gravar de nuevo las bicicletas de un valor inferior a 50 UVT con un 5%, incrementarían su valor, Por ejemplo, para un producto de $ un millón, el aumento sería de $ 50.000, afectando el bolsillo de las personas que compran estas bicicletas, que en su mayoría son para su transporte y dejando de comprar, de paso, aproximadamente 28 canastas de huevos de las mencionadas por el ministro de hacienda de Colombia.

El sector del ciclismo, como muchos otros, sufre hoy problemas de desabastecimiento, ya que las compañías no estaban preparadas para la producción en masa; el incremento de las demoras en la fechas de producción debido a la creciente demanda; aumento de precios por parte de los fabricantes y el costo en los fletes marítimos que están por las nubes, que sumados a un posible aumento del IVA llevarán aún más los precios de las bicicletas al alza.

La bicicleta una solución simple a problemas complejos de la humanidad!