Querer hablar bien de Billie Eilish o de Rosalía a esta altura puede resultar oportunista, pero en su momento, cuando los que oyeron por primera vez una canción de alguna de estas súper artistas quedaron impactados, podían afirmar, sin ningún temor a equivocarse, que esas mujeres, sus trabajos y producciones musicales traían el futuro de un nuevo sonido que ni siquiera sé como etiquetarlo.

Indie pop, flamencotón, Indie, rock, new pop, electro pop, flamenco pop, flamenco indie, bla bla bla, no tengo un género musical para ubicar sus canciones, lo único cierto que es que estas dos jóvenes tienen algo en común: son enfermas por estar metidas en el estudio de grabación, creando, y experimentando sonidos.

Versionando una canción de Sanz en una cena en Las Vegas fue la primera vez que me llamó la atención la española, y con Eilish, oyéndola con Bury a friend en la radio, pero no pensé que en algún momento las llegaría a conectar. No me voy a poner a analizar “El malquerer” o a hablar de la producción de un álbum grabado en la habitación de una casa por dos hermanos, pero les quiero dar mi impresión por lo que he visto y por los comentarios de otros artistas sobre “la Rosalía” y sobre la adolescente Billie Eilish.

Debi Nova, canta autora, dice “no tengo palabras sobre Rosalía, me da hasta rabia lo buena que es, ja ja ja”. Roberto Andrade, mánager de artistas, dice que “tener a mi artista en el mismo festival con Rosalía ya es todo un honor”, refiriéndose a Yatra en Megaland 2019 y, por el lado de Billie Eilish, “yo había comprado 20 entradas para ir con toda la familia incluido Carlos”, me dijo Claudia Elena Vásquez después de saber que el concierto de Bogotá lo habían cancelado debido a la pandemia.

Y es que las dos artistas estuvieron programadas para presentarse en Colombia en el momento más caliente de sus canciones “Con altura” y “Bad Guy”, shows que debieron suspenderse por fuerza mayor.

Rosalía Vila, con 26 años, y Billie Eilish O’Connell, con 18, no temen romper esquemas ni reglas, tampoco a experimentar con lo impredecible. Sorprender es lo de ellas y no quedarse en la comodidad de la fórmula ganadora. Hace poco me decía Rosalía que ella sabía que un día tenia que cantar un reguetón y sí que lo hizo, pero no se iba a quedar ahí; después de Con Altura y Yo x ti, lanzó A Pale’ y Dolerme, dos canciones experimentales, la segunda conectada con la situación de la pandemia y recientemente TKN, una especie de trap evolucionado en colaboración de Travis Scott, pero ninguno de estos sencillos son avances de su nuevo álbum, para el cual trabaja sin descanso.

Por su parte, la californiana empezó el año con la canción “No time to die”, banda sonora de la nueva entrega de James Bond, aplazada por el covid-19, y justo el pasado 31 de julio lanzó My Future, una verdadera obra de arte.

Acabo de preguntarle a la propia Rosalía sobre su canción con Billie Eilish y esto me respondió: “nos hemos encontrado varia veces en el estudio para hacer música juntas y espero en el futuro volverlo a hacer, porque la experiencia fue algo que disfruté mucho, componiendo y viendo cómo ella también trabaja, porque para mí compartir con otros músicos a los que admiras le da sentido a lo que hago, y este es el caso, y mi ilusión es terminar la canción que empezamos juntas”, respondió la española para este artículo.

¿Qué creo yo? Que llegó el tiempo del futuro musical que quizás se aceleró por la situación de cuarentena, en la que los jóvenes no están saliendo a discotecas a bailar, no hay conciertos y en la que los artistas, los de antes, los de hoy, los que serán estrellas futuras, están en sus habitaciones componiendo o en sus estudios grabando nuevamente canciones que los conecten emocionalmente con el público que necesita sorpresas para sus oídos, un público que en este momento vuelve a escuchar música y no solo a oír canciones. Todo es pendular, y por eso volvió EL SONIDO DEL FUTURO.