Era un país con sus problemas, por supuesto; con sus tremendas desigualdades, como pasa hasta hoy en todos los países de la región, pero era una economía boyante basada en una riqueza natural y petrolera privilegiada
Esperemos que el Gobierno no siga perseverando en sus malas decisiones, aun cuando prepara dos adicionales igual de absurdas e incluso ilegales: la repatriación del ahorro pensional invertido en el exterior
Acá lo único que queda pedir es que Trump mantenga la máxima presión sobre la dictadura venezolana. Y que de una vez logre que la dictadura cubana colapse por falta de petróleo