Analistas

“¡Gringos explotadores! ¡Fuera yankees!”

Lo más agradable de ser analista y no político, es que el analista tiene la completa libertad de decir lo que realmente piensa, irrelevante de cual vaya a ser la respuesta de la audiencia. El analista no busca popularidad, busca discusión. Por eso, acá les va: ¡Mucha gracias Drummond!

Efectivamente, ¡muchas gracias Drummond! Como colombiano le agradezco a esta compañía el haber decidido venir a hacer patria y a generar empleo digno en un país tan malagradecido con la inversión como Colombia. Muchas gracias por haber decidido venir a invertir en Colombia a pesar de que el Presidente de la época era nada más y nada menos que Ernesto Samper Pizano, por mucho el peor Presidente de la historia de Colombia.

Es totalmente cierto que la Drummond se durmió en sus laureles y se dejó tomar la delantera del tiempo en el proceso de finalización del puerto de carga directa. Es cierto que la Drummond contamina, de la misma forma como la BP contaminó el golfo de México hace algunos años. Es cierto que las directivas de la empresa son “pedantes” y muestran “agresividad en contra de la autoridad estatal.” Pero lo que es totalmente inaceptable es que para la Colombia de hoy, la del “mi aporte es creer”, la que apoya que el Pibe Valderrama decida jugarse un “picadito” con los genocidas de las Farc, la que acepta a un fiscalucho como Montealegre, personaje que celebra que genocidas lleguen a la Cámara de Representantes, la Drummond sea más “criminal” que un grupo de asesinos que destruye Iglesias con niños adentro.

En la Colombia de hoy, es aceptable que alias “Timochenko” llegue al Congreso para que, como dice el Dr. De La Calle, “enriquezca la democracia”, pero eso sí, NO es posible darle a la Drummond dos meses más de plazo para que termine las obras del nuevo puerto, obra que está 95% y que una vez haya sido terminada, implicará el completo cumplimento de la Drummond con las nuevas reglas ambientales. Valga decir que si el sindicato no hubiera prohibido la entrada al puerto durante la huelga de 53 días que este gremio llevó a cabo el año pasado, la empresa habría podido cumplir con los requerimientos ambientales a tiempo. Pero no. Con las Farc todo es posible, pero para ayudar a la Drummond y sus 5.200 empleados directos y 17.000 empleados indirectos y proveedores, no hay espacio para acomodar nada.

Algunos lectores dirán, “¡que tipo tan egoísta este tal Bernal, lo único que le importa es la plata!”. Pues les tengo noticias. Acá lo relevante no es la empresa, sino lograr salvar 5.200 empleos muy bien pagos que corren el riesgo de desaparecer si no se soluciona esta cuestión en el cortísimo plazo. ¿Cuánto le paga la Drummond a sus empleados? Según los datos auditados de la empresa, el salario promedio de un empleado de Drummond es de $9.200.000. “Pero eso es porque los jefes suben el promedio” dirán los cheguevaristas. Pues no. El operario de la mina con menor nivel dentro de la compañía se gana  $3.800.000 por mes antes de beneficios. Pero ese operario solo puede trabajar 15 días al mes. Si pudiera trabajar el mes entero se ganaría $7.600.000 por mes. Mejor dicho, el salario del operario de menor rango de la Drummond supera en 12,4 veces el salario mínimo legal.

Pero no solo pierden los trabajadores de la Drummond. Pierde toda Colombia, pues el país va a dejar de recibir diariamente $11.400 millones en moneda extranjera, $2.470 millones en regalías, $1.691 millones en impuesto de renta, y los proveedores nacionales de la compañía Drummond van a dejar de recibir $5.090 millones diarios por los servicios brindados. Una minucia, dirán los socialbacanes.

Nota: No entiendo por qué sale Fabio Echeverri de la junta de Ecopetrol. ¿Los uribistas ya no tienen derecho a trabajar en empresas con capital público? ¿Es en serio?