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LABORAL

Estudio reveló los días preferidos y más odiados por los empleados en la vida laboral

viernes, 30 de junio de 2023
Foto: 123RF

Los encuestados dicen que los lunes son los días mas estresantes, mientras que los miércoles tienen una amplia carga laboral

Expansión - Madrid

Por algo los Boomtown Rats, la banda de Bob Geldof, cantaban aquello de No me gustan los lunes... El primer día de la semana sigue siendo una tortura para aquellos que al menos tienen la fortuna de mantener un trabajo.

La impopularidad de los lunes viene agravada además por las nuevas fórmulas de actividad que surgen tras la pandemia, por los nuevos modelos híbridos surgidos tras el experimento global de teletrabajo y por los debates -o la ausencia de estrategias- sobre la vuelta a la oficina.

A todo esto se unen nuevos conceptos de gestión de la jornada laboral o las últimas tendencias acerca de la autogestión del tiempo libre.

El estudio más reciente sobre la influencia de los días de la semana en la vida laboral cotidiana es una investigación de Zety que, entre otras conclusiones, revela que el día que menos gusta es el lunes, según 41%, aunque el miércoles se considera el peor día si nos referimos a cuestiones laborales, como la gran carga de trabajo o los fracasos al concluir determinadas tareas.

Según la investigación, 81% cree que los lunes son más estresantes que otros días de la semana laboral. Las razones más importantes para odiarlos son una alta carga de trabajo (la peor de la semana); tener muchas reuniones durante ese día, algo que empeora si además se une el jefe; o sentirse improductivo y menos motivado.

El estudio concluye asimismo que los lunes son malos porque están asociados a un estrés adicional, que para algunos adopta la forma de sustos dominicales. Tanto el síndrome del lunes como la ansiedad de los domingos se refieren a sentimientos negativos que algunas personas advierten al concluir el fin de semana o al principio de esta. La vuelta a la rutina laboral o escolar a veces deprime y aumenta el estrés.

Razones para el odio
El estudio señala algunos factores principales de estrés relacionados con el lunes. El primero es un entorno laboral de alta presión, que nos mantiene haciendo tareas a toda velocidad y nunca nos permite descansar. Tras este primer factor viene la elevada carga de trabajo que nos espera el lunes, y que a menudo se extiende a los días siguientes; la exigencia de trabajar horas extraordinarias; el posible acoso laboral, o la discriminación o trato desigual, aún presentes en muchos lugares de trabajo; las exigencias físicas de la propia actividad; la idea de tener que trabajar los cinco días siguientes; los desplazamientos largos y agotadores; la insatisfacción general por el bajo salario; la falta de apoyo del jefe, los directivos o los compañeros; y las malas relaciones con los compañeros o supervisores.

Además, si nos referimos a la ineficacia de las reuniones y su influencia en el odio a los lunes, hay que recordar que numerosos estudios aseguran que el peor día para celebrar una reunión es precisamente el lunes (junto con el viernes). El momento más propicio para convocarla es el martes, justo después de comer.

A pesar de que el miércoles es el peor día de la semana, resulta ser el más productivo. 33% de los encuestados cree que es el día en el que consiguen completar más tareas. El miércoles puede ser terrible debido a una gran carga de trabajo o a la proximidad de una fecha límite, con el fantasma de tener que quedarse hasta tarde.

Lo más tentador para los empleados, según el estudio, es la opción de trabajar siete horas a lo largo de los cinco días, de lunes a viernes. Los encuestados creen que una hora menos al día permitirá hacer frente a todas las obligaciones profesionales, al tiempo que aumenta la productividad. Esto proporciona un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal.

Por el contrario, la solución menos popular es trabajar diez horas diarias, cuatro días a la semana. Y la razón es, por supuesto, la disminución de la motivación y la productividad y el aumento de la fatiga mental. Ocho de cada diez personas sugieren que trabajar 6 o 7 horas diarias en lugar de 8 aumentaría su compromiso y motivación.

Un nuevo escenario
Todas estas conclusiones sobre los mejores y peores días de la semana para trabajar y para ser productivos tienen que pasar por un nuevo filtro: el de un escenario laboral que permite escoger el trabajo en remoto y los modelos híbridos.

Sobre esta base, puede decirse que los miércoles son los nuevos lunes. Es lo que reflejan las conclusiones de un estudio de la Universidad de Stanford, que revela tras haber entrevistado a más de 30.000 profesionales sobre sus preferencias de regresar a la oficina que 21% quiere trabajo presencial cinco días a la semana; 32% ansía trabajar en casa cinco días a la semana; y el resto, algo menos de la mitad, espera trabajar en la oficina entre uno y cuatro días a la semana.

El debate se complica al preguntar qué dos días elegiría la gente si pudiera trabajar desde casa un par de veces a la semana.

Resulta evidente que una gran mayoría (64%) escogería los viernes como uno de sus días de trabajo desde casa, seguido de los lunes, con un 56%.

Si los lunes y los viernes se convierten en los días favoritos para trabajar desde casa, los miércoles se convierten en los nuevos lunes: apenas un 18% se muestra partidario de trabajar desde casa ese día.

En todo caso, el estudio de Stanford concluye que "dejar que las personas elijan podría convertirse rápidamente en una pesadilla logística, con oficinas casi vacías los viernes y llenas hasta rebosar su capacidad los miércoles".

La investigación señala otro problema añadido: si 82% de los empleadores va a la oficina los miércoles -sobre todo porque no le queda más remedio-, eso tendrá consecuencias en términos de distanciamiento social.

¿Cómo ve su semana laboral?
El estudio de Zety revela que cada día de la semana se rige por sus propias reglas, y las diferencias más significativas aparecen entre el lunes y el viernes. Aun así, la actitud y la productividad son cuestiones individuales.

La investigación añade que si suponemos que realmente nos apasiona nuestro trabajo, en ese caso todos los días de la semana serían iguales, y nuestra productividad no dependería del miércoles o del jueves, sino de factores externos completamente diferentes del trabajo.

  • Ocho de cada diez encuestados (80%) creen que los lunes son más estresantes que el resto de días de la semana laboral.
  • Sin embargo, al preguntar qué día de la semana es "malo", no porque no les guste a los encuestados, sino porque es aquel en que sucede la mayoría de problemas o fallos, la respuesta es miércoles (30%), lunes (25%), martes (24%), jueves (13%) y viernes (8%).
  • De todos los días de la semana, los lunes son los que menos gustan a los trabajadores de 25 años o menos (56%), en comparación con los empleados de 26 a 40 años (45%), o de 41 años o más (34%).
  • El día de la semana que los encuestados consideran el más productivo es el miércoles (33%), seguido de los lunes (22%), martes (17%), jueves (15%) y viernes ( 12%).
  • Según la encuesta, el día menos productivo de la semana es el viernes.
  • La gente se siente más productiva en su trabajo durante las cuatro últimas horas laborables (51%), mientras que un (45%) cree que es más eficaz durante las cuatro primeras horas de actividad. Un 6% se considera más productivo durante las horas centrales de la jornada laboral.
  • Sólo uno de cada diez encuestados no ha experimentado nunca ansiedad los domingos, mientras que dos de cada diez encuestados admiten que es poco frecuente. El resto, 7 de cada 10 encuestados, admiten que sufren este problema con regularidad: todas las semanas (8%), a menudo (10%) o a veces (54%).
  • 53% de los encuestados cree que 40 horas de trabajo a la semana no son suficientes para completar sus tareas.

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