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El impacto de la salud mental en los ejecutivos
SALUD

Aproximadamente 70% de los ejecutivos ha pensado en renunciar por su salud mental

miércoles, 18 de marzo de 2026

El impacto de la salud mental en los ejecutivos

Foto: Gráfico LR

La presión constante por la toma de decisiones, la gestión de equipos y la incertidumbre económica han llevado a muchos líderes a operar en condiciones de agotamiento crónico

El deterioro de la salud mental en la alta dirección empresarial se ha convertido en una alerta global. Hoy, cerca de 70% de los ejecutivos senior ha considerado renunciar a su cargo por razones asociadas con su bienestar emocional y psicológico, según estudios de Deloitte y Harvard Business Review. Esta cifra no solo refleja un malestar creciente en las organizaciones, sino también un cambio en las prioridades de quienes tradicionalmente han estado enfocados en resultados, crecimiento y rentabilidad.

El fenómeno estaría ligado al aumento del burnout en posiciones de liderazgo. La presión constante por la toma de decisiones, la gestión de equipos y la incertidumbre económica han llevado a muchos líderes a operar en condiciones de agotamiento crónico. Este desgaste no solo afecta su salud personal, sino que también empieza a repercutir directamente en el desempeño de las compañías.

Un informe de State of the Global Workplace de Gallup estima que el bajo compromiso laboral, que además estaría asociado con el agotamiento, le cuesta a la economía mundial cerca de US$8,8 trillones al año, lo que equivale aproximadamente a 9% del PIB global. Esto evidencia que el bienestar emocional de los líderes no es solo un asunto individual, sino un factor crítico para la sostenibilidad empresarial.

El impacto de la salud mental en los ejecutivos
Gráfico LR

A nivel organizacional, distintos estudios en inteligencia emocional han demostrado que hasta 70% del clima laboral depende del estado psicológico de quien lidera. Cuando un ejecutivo opera desde el cansancio extremo o la desconexión, disminuyen los niveles de seguridad psicológica en los equipos, cae la productividad y se deteriora la cultura corporativa. En contraste, los líderes emocionalmente equilibrados tienden a generar entornos más resilientes y efectivos.

Este contexto ha impulsado una conversación más amplia sobre la necesidad de replantear el liderazgo tradicional. Durante años, el modelo predominante exaltó la resistencia, la exigencia permanente y la disponibilidad total. Sin embargo, hoy empieza a evidenciarse que ese enfoque no resulta sostenible en el tiempo. En este escenario, la salud mental comienza a posicionarse como un activo estratégico.

Además, se ha señalado que el burnout en la alta dirección no surge únicamente por la carga laboral, sino también por una desconexión más profunda entre el rol profesional y la identidad personal. Muchos de estos ejecutivos enfrentan una tensión constante entre lo que hacen y lo que realmente desean o necesitan, lo que intensifica la sensación de agotamiento y desgaste emocional.

En ese sentido, las organizaciones empiezan a reconocer que la transformación empresarial no puede limitarse a procesos, tecnología o estrategia. El foco también debe estar en el bienestar integral de quienes lideran, promoviendo espacios que favorezcan la autogestión emocional, la claridad mental y una toma de decisiones más consciente.

Así, el hecho de que siete de cada 10 líderes estén considerando renunciar por su salud mental se convierte en una señal contundente de cambio. Más que una crisis aislada, se trata de un punto de inflexión que está obligando a redefinir el liderazgo moderno, donde el equilibrio emocional empieza a ser considerado esencial para la sostenibilidad de las empresas y el impacto que generan en la sociedad.

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