Domingo, 19 de Febrero DE 2017
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Vie, 02/17/2017 (Todo el día)
Roberto Junguito

Optimismo económico oficial

El debate sobre las perspectivas de la economía colombiana ha sido muy intenso en estos días. La semana pasada se llevó a cabo en Bogotá el tradicional seminario de Anif-Fedesarrollo. Hubo bastante optimismo oficial particularmente por parte del ministro de Hacienda, aunque compartido también, en gran medida, por los otros conferencistas en el sentido que la economía ya había tocado fondo y que ahora se inicia un periodo de recuperación. En líneas generales, los analistas estiman que el crecimiento anual de la economía colombiana fue cercano a 1,8% anual en 2016 y que este será cercano a 2,5% en el año en curso y probablemente entre un 3%-3,5% en 2018. 

Entre los factores de repunte de la economía se destacan los mayores precios del petróleo, la recuperación de la actividad agropecuaria luego de los estragos causados por el fenómeno de El Niño, el impacto positivo que comienza a traer la estrategia de construcción de vías de cuarta generación e inclusive el impulso que viene trayendo el mejor comportamiento de la economía de los Estados Unidos por encima de las críticas y reparos a las políticas que comienza a desarrollar el presidente Trump. Esta visión optimista sobre las perspectivas de la economía la compartió ampliamente, en el Foro Colombia Repunta liderado por el presidente Santos el pasado martes, el director para el Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional, quien destacó la alta calidad de las políticas de manejo de la economía adoptadas por las autoridades colombianas.

El optimismo se mantuvo, aunque con mayor cautela, en lo que se refiere al control de la inflación y sobre todo frente a la probabilidad que se puedan cumplir las metas establecidas por la Junta Directiva del Banco de la República. En las diversas presentaciones, tanto en Anif-Fedesarrollo como en Colombia Repunta, se corroboró amplia evidencia en el sentido que desde mediados del año pasado la tasa anual de inflación medida por el índice de precios al consumidor IPC y sus diversos componentes viene desacelerándose. Como sería de esperar, el gerente del Banco de la República fue quien se mostró más preocupado por la inflación y expresó que las expectativas de inflación no se encuentran debidamente ancladas todavía. Esto, para indicar, entre líneas, que la baja de la tasa de interés de intervención posiblemente tenga que esperar un poco.

Pero en el tema en el cual definitivamente ha habido mucho mayor preocupación y menos optimismo por parte de los expertos en el seminario Anif-Fedesarrollo frente a lo expresado por el Gobierno fue en el tema fiscal y, ante todo, frente al incremento del recaudo de la reciente reforma tributaria y a la probabilidad que se tenga que realizar una nueva reforma para atender las mayores necesidades de gasto público en los próximos años y particularmente a partir del 2018 si se quiere seguir dando un cumplimiento estricto de la regla fiscal. 

En general, de la revisión de las presentaciones se desprende que si bien se avanzó con la adopción de la reforma tributaria, esta se diluyó frente a lo recomendado por los expertos y sobretodo en el curso del debate parlamentario. El ministro de Hacienda ha reconocido y destacado que además de la reforma tributaria se requiere una priorización y revisión del gasto público en el país y un análisis a profundidad de las implicaciones presupuestales futuras del acuerdo de paz y de los mecanismos más adecuados para su financiamiento.

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