Es importante establecer horarios de pausas activas en los que pueda alejarse de las pantallas en varios momentos del día

Laura Vita Mesa - lvita@larepublica.com.co

Los dispositivos tecnológicos están cada vez más presentes en nuestra cotidianidad, no solo en al ámbito laboral, pues el trabajo remoto nos ha obligado a pasar más tiempo frente a las pantallas, sino que son parte fundamental de la vida personal.

Sin embargo, pocas veces las personas son conscientes de que el uso intensivo de estos dispositivos puede generar daños, tanto en la salud mental como en la física.

Entre las afectaciones en la primera categoría se cuentan enfermedades como el ‘síndrome de la llamada imaginaria’, cuando las personas imaginan que el teléfono está sonando o vibrando sin que lo haga; la ‘nomofobia’, que es el miedo irracional que genera no tener acceso al celular; la dependencia; o la ‘cibercondria’, caso en el que las personas ansiosas por la salud se convencen de que tienen enfermedades cuya existencia conocieron en internet.

En cuanto a las enfermedades físicas, en cambio, la alta exposición puede derivarse en problemas como el ‘síndrome del túnel carpiano’, que afecta las muñecas; trastornos de sueño; enfermedades oculares; y daños en el sistema nervioso.

Según la médica y cirujana Carolina Mejía, vocera de Heel Colombia, hay que recordar que el cuerpo humano está compuesto en 70% de agua, por lo que las ondas electromagnéticas que emanan los dispositivos pueden generar una desorganización de las moléculas en el organismo. Esa desorganización, explicó, es la que lleva a las personas a desarrollar síntomas como los expuestos anteriormente.

Algunas de las recomendaciones para evitarlas son apagar y desconectar los dispositivos a la hora de dormir, tener horarios para hacer pausas activas alejadas del computador y descansar de las pantallas al menos 10 minutos en cada jornada.